UN TREN DE CARGA ARROLLÓ A UN BOQUILLERO
Ocurrió cuando la víctima recogía junto a otros vecinos parte del cereal rezagado en los vagones vacíos de un convoy que se dirigía rumbo a una playa terminal ubicada en Soldini. La cotidiana tarea que se ha convertido en sustento de vida para los pobladores de la zona fue esta vez una crucial trampa para el muchacho, que anoche se encontraba en grave estado en el hospital de emergencias Clemente Alvarez.
Según los testimonios de los propios familiares de la víctima, que también estaban recolectando cereal, Rubén Giménez se había alejado del grupo de vecinos amontonados en torno al transporte de cargas. Al parecer, el joven se había trepado a uno de los últimos 26 vagones de tren, según el relato de Claudio, uno de sus hermanos, de 14 años.
“El maquinista arrancó de repente y creo que mi hermano estaba trepado o caminando, no se, pero el tren siguió de largo sin detenerse y él quedó ahí, destrozado”, susurró Claudio, apesadumbrado. También comentó que en ese momento había unas treinta personas más embolsando cereal.
Los recolectores son los mismos vecinos del barrio Jardín, aledaño a ese tramo de la vía, –entre el cabín 13 y el paso nivel de la calle Malvinas– que transformado a esta actividad en uno de sus medios de vida.
La tarea se realiza todos los días y en varios horarios, cuando los trenes cargueros regresan hacia la terminal de Soldini y con la venia de los mismos maquinistas, según aseveraron los hermanos del muchacho accidentado.
Por su parte, la madre del joven, Ofelia Ríos, agregó angustiada que ninguno de sus hijos tiene trabajo por lo que esta actividad aunque peligrosa “es una ayudita para parar la olla”.
Voceros de la comisaría 22ª de Pérez, comentaron que los conductores de las locomotoras declararon que no pueden circular en ese sector a una velocidad de mas de cinco kilómetros por hora debido al deteriorado estado de las vías férreas, por lo que es imposible evitar la concurrencia de la gente.
De esta manera, en un tramo de la vías que deviene en una pronunciada curva, el lento paso del tren convoca a decenas de personas que, bolsa en mano, van recolectando los restos de cereal.
“La gente se sube con escobas al tren en movimiento –que circula a paso de hombre–y barre los vagones mientras otros cargan en los bolsos. Cuando va pasando la curva, se tiran al suelo”, explicaron fuentes policiales. “Después, usan los granos para su propio consumo o lo venden como alimento para animales en la zona”, agregaron.
En tanto, el conductor de la locomotora y un acompañante, quedaron demorados por la policía ni bien llegaron a la playa de Soldini. Recién entonces se enteraron de lo ocurrido, ya que no habían advertido la tragedia acaecida a sus espaldas.
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