UN TRIBUNAL DE ÉTICA PARA DOS REPRESORES
En su habitual reunión semanal, el Colegio de Abogados de Rosario decidió ayer remitir al Tribunal de Ética de la entidad los antecedentes de dos notorios matriculados que recientemente fueron procesados por la Justicia federal rosarina, acusados de delitos cometidos durante la última dictadura militar en el ámbito del Comando del II Cuerpo del Ejército. Se trata del ex teniente coronel Juan Daniel Amelong –represor de los centros clandestinos de detención La Calamita, Quinta de Funes y Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu– y Carlos Sfulcini, también abogado y vinculado al Destacamento de Inteligencia 121 de Rosario durante los años de plomo. Ahora, con el auto de procesamiento de ambos como antecedente, el tribunal deberá expedirse sobre la suspensión –o no– de la matrícula de los letrados tal cual lo establece el artículo 20º del estatuto del Colegio.
Según explicaron ayer a El Ciudadano Mario Holland y Carlos Guevara, presidente y vice del Colegio de Abogados respectivamente, las actuaciones para definir la situación de los dos matriculados vinculados a la represión ilegal del Estado comenzaron a caminar luego de la trascendencia pública que obtuvo el procesamiento dictado el lunes pasado por el juez federal Omar Digerónimo contra Amelong y Sfulcini, entre otros tres represores que actuaron en el centro clandestino Quinta de Funes, de donde desapareció en 1979 buena parte de la cúpula rosarina de Montoneros.
Apenas se conoció la noticia de los procesamientos, “pedimos los
antecedentes al juzgado de Digerónimo”, explicó Guevara a este diario, “y lo que hace el directorio del Colegio es recibir copia del auto de procesamiento” que involucra, además de los represores Oscar Guerrieri, Rubén Fariña y Eduardo “Tucu” Costanzo, a Amelong y Sfulcini, afiliados a la entidad profesional que agrupa a los letrados.
Por imperio del artículo 20º del estatuto de la entidad profesional rosarina, que estipula la suspensión preventiva de la matrícula de un abogado si se demuestra la inconveniencia de que ejerza la profesión –y el procesamiento por un delito doloso representa un grave inconveniente–, los miembros del directorio del Colegio decidieron elevar al Tribunal de Ética los antecedentes de Juan Daniel Amelong y Carlos Sfulcini (quien paradójicamente enseñaba derecho en un instituto privado) para que éste defina su situación.
Todo indica que el órgano encargado de las cuestiones éticas de los abogados rosarinos se expedirá por la suspensión hasta tanto sobre los procesados pese una sentencia firme de la Justicia federal. Luego, una vez que exista un fallo que defina la situación procesal de Amelong y Sfulcini, esto es, que sean declarados culpables o que sean sobreseidos o dictada su falta de mérito, el Tribunal de Ética del Colegio decidirá si los expulsa o sigue conviviendo con ellos.
Los cargos que se les imputan a los dos abogados del foro local son graves. El ex teniente coronel Juan Daniel Amelong fue procesado por el juez Digerónimo por 12 privaciones ilegítimas de la libertad agravadas por tormentos y 12 homicidios. En tanto, el abogado y profesor Sfulcini recibió la falta de mérito por los homicidios que se le imputaban, pero fue procesado por privación ilegítima de la libertad en concurso real con aplicación de tormentos y amenazas reiteradas.
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