UN TROPEZÓN SERÁ CAÍDA.
A la manera de aquella cama que se abría para hacer desaparecer amantes ya usadas en una película de Eliseo Subiela, en Decisión final el piso cederá de vez en cuando para “tragarse” a aquellos participantes que se hayan equivocado al contestar. El ciclo de preguntas y respuestas que debuta hoy a las 23 por América está hecho a imagen y semejanza del Ruleta rusa original que la Sony ya ha probado en muy diversos países del mundo.
Aquí el conductor, una figura clave en el formato, será Horacio Cabak. El ex Siempre listos viene trabajando en este proyecto desde hace tres meses y asegura que su estilo no será agresivo ni dramático. “Mi tarea es organizar un poco el juego y, por supuesto, hacer las preguntas —cuenta—. La idea es que yo haga sentir cómodos a los participantes pero que al mismo tiempo maneje el humor negro, algo de malicia. Si ganan, está todo bien, y cuando pierden también. Yo me divierto, no los maltrato”.
Para hostil, basta y sobra con la escenografía, situada a 3 metros del piso, y que emula al tambor de un revólver. De allí viene el nombre original, porque justamente cada uno de los cinco participantes ocupará el lugar de una bala hasta que quede una sola. El beneficiado entonces podrá optar por “plantarse” y llevarse lo ganado hasta allí, o jugarse a los 100.000 pesos del premio mayor. “Como conductor, voy a adoptar un personaje simpático pero con cierto doble juego; me pongo en la posición de que no me importa si pierden. Los puedo gastar un poquito, pero eso no significa maltratar a los participantes”, apunta Cabak.
En el tiempo que el ciclo lleva de preparación, uno de los puntos a ajustar fue precisamente el perfil que diferenciaría al conductor argentino de sus pares de otros países. “El de la versión estadounidense es casi seco, de intervenciones cortas, poco comprometido; no hay espontaneidad, está todo muy ensayado. El ruso es frío y terminante, y el brasileño, en cambio, es más bien escabroso: disfruta del mal momento que está pasando el participante. Yo seré muy argentino: amigo de los amigos que están en las buenas”, ironiza el conductor.
Cada envío consta de cuatro rondas, con un máximo de seis preguntas por ronda, la cual termina cuando alguno de los participantes cae. El juego acaba en el quinto bloque, al que habrá llegado un solo participante. “En este programa no te alcanza con contestar todas las preguntas bien—aclara Cabak—, porque también cuenta el azar”.
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