UNA ACTIVIDAD RECREATIVA CONVOCÓ MASIVAMENTE A ESTUDIANTES DE CINCO ESCUELAS
Desde las inundaciones de abril de 2003, estudiantes y docentes del Instituto de Educación Física (Isef), Prof. César Vázquez, decidieron continuar con actividades sociales, recreativas, educativas y solidarias iniciadas en el contexto de la catástrofe hídrica.
Lo que empezó como una respuesta a los efectos del drama social que generó el desastre del Salado, se perpetró en el tiempo a partir de la inquietud de los estudiantes y de las respuestas dadas por las autoridades del Isef.
En ese marco, días atrás cerca de 550 chicos del segundo ciclo de EGB de las escuelas Colón, Quiroga, Belgrano, Bolivar y Arzeno fueron convocados por el Centro de Educación Física N° 10 (que funciona en el Isef) a participar de la propuesta.
“El proyecto de Acción Solidaria es impulsado por la Regencia de Alumnado del Isef, a partir del cual ofrecemos a distintos grupos de alumnos del medio distintos tipo de actividades recreativas”, aclaró Marcela de Martini, responsable del área.
“En la última jornada se acercaron, por la mañana, 300 chicos, y por la tarde 250 aproximadamente. Allí participaron de actividades recreativas y juegos motores, vinculados a ejes como la solidaridad, el aprender a compartir, relacionarse con los otros”, aclaró la docente.
La meta: recreación comunitaria
Las actividades son planificadas y desarrolladas por los alumnos de 2do. a 4to. del Isef. “La meta es continuar sumando la mayor cantidad de escuelas posible para ofrecer lo que se denomina recreación comunitaria”, comentó de Martini.
“Este es un camino que va mejorándose: empezó hace dos años con la inundación, y ahora integra las áreas de teoría y práctica de las distintas asignaturas de la carrera. Esto ayuda a que los alumnos del Isef tengan un contacto directo con la realidad educativa y articulen los saberes aprendidos durante el cursado”, explicó la regente de alumnado.
Aunque llevar a cabo la jornada no supone grandes gastos, los mismos son financiados por las distintas organizaciones participantes, incluso los propios alumnos del Instituto de Educación Física.
“La evaluación es excelente desde todo punto de vista, dado que todos quedaron muy conformes. En ningún momento quedaron chicos sin hacer actividad: el circuito era tan grande, que la simultaneidad de trabajos recreativos y juegos motores hizo que todos estuvieran participando al mismo tiempo, sin deambular”, consideró de Martini.
“El trabajo fue positivo: los estudiantes de nuestro Instituto pueden -a través de este tipo de actividades- ver la realidad educativa, y contrastar lo que saben en teoría con la práctica concreta. Y de esta manera, el aprendizaje es mutuo”, concluyó la docente responsable del proyecto.
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