UNA AFILIADA AL PAMI VENDE SU CASA PARA PODER OPERARSE
“No puede ser que a una persona mayor le hagan esto, me tienen así como hace un año y dos meses. No sé que esperan, que uno se muera. Veo nada más que una sombra. Yo ya tuve un problema de cadera y ahora me arreglo con la compañía y la solidaridad de mis vecinos, si no no sé dónde estaría tirada. Pero yo no puedo seguir viviendo así, cada uno tiene su obligaciones. Cómo van a estar atendiéndome a mí, si hacen lo imposible, pobres”, se quejó Irma en declaraciones radiales desde su domicilio en Necochea 3346.
Irma, de 84 años, tiene una hija discapacitada que depende de ella por eso su situación se hace mucho más preocupante, de allí que haya tomado la decisión de poner en venta su casa siempre y cuando las autoridades del Pami no decidan atender de manera urgente el reclamo de esta afiliada.
De acuerdo a los dichos de Irma, el próximo turno con el oftalmólogo del Pami sería para el mes de julio.
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