UNA ARGENTINA FUE HUMILLADA Y LUEGO DEPORTADA EN MÉXICO
Una situación muy incómoda fue la que vivió Lucinda Liquín en un viaje a México: cuando llegó al país, personal de Migraciones dudó de su origen, la calificaron de “boliviana”, la trataron de “muerta de hambre” y la deportaron.
La mujer partió en avión desde Salta, hizo escala en Bolivia y Panamá, y finalmente llegó al Distrito Federal de México.
Hasta ese momento todo marchaba bien. Pero la situación iba a cambiar.
La odisea de Lucinda comenzó cuando un hombre se le acercó y le dijo: “¿De dónde sos?”, y ella contestó, “de Argentina”, le contó la mujer al diario Clarín. Inmediatamente se le arrimó una oficial de Migraciones que le preguntó el tiempo que pensaba quedarse y cuánto dinero había traído. Pero todavía faltaba lo peor.
La oficial no se sintió muy conforme con la respuesta de Lucinda, quien intentó comunicarse con sus familiares y con el Consulado, cosa que le negaron. La funcionaria la llevó entonces a una oficina junto a otras seis o siete personas más.
Al rato, la volvieron a interrogar: ¿Quién es el presidente argentino?, ¿Cómo le dicen a Tucumán?, ¿Dónde queda Salta?, fueron, para sorpresa de Lucila, las preguntas que le hicieron.
Pese a las respuestas, el oficial que la interrogó dudó de su nacionalidad y le dijo: “No digas que sos argentina, vos sos boliviana, y está sospechosa tu identidad, y te vamos a deportar.” “Me subieron al avión, y no paré de llorar hasta que el jueves llegué a Salta”, comentó Lucinda.
Lucinda había sido invitada a México por unos amigos que no salen de su asombro. Ya se hizo una presentación ante la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y la Cancillería para que intervenga en el caso. La mujer quiere que “se haga justicia”.
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