UNA AUDITORÍA REVELA SERIAS FALLAS DE CONTROL EN IAPOS
Una auditoría realizada en junio de 2004 por la Fiscalía General II del Tribunal de Cuentas sobre lo actuado en el Iapos en 2001, 2002 y 2003 revela una serie de irregularidades, que advierten sobre un organismo con problemas internos de control.
Fuentes del Tribunal aclararon a El Litoral que el trabajo de revisión se hizo a instancias de ese órgano, a propósito de un relevamiento similar que se había efectuado en la Caja de Jubilaciones.
El objeto fue relevar datos sobre recaudación, aportes y control interno, con el in de poder opinar sobre “la cuantía de los fondos efectivamente ingresados”.
El informe final advierte sobre las limitaciones que tuvo el trabajo a partir de “la escasa informatización” de los procesos administrativos, que impidieron determinar la exactitud de los recursos del organismo.
Asimismo, alerta sobre el no envío de la documentación que se le había solicitado a los organismos aportantes -sobre todo municipios y comunas-, en la que debían precisar cantidad de afiliados y base remunerativa sujeta a aportes.
SIN CONTROL
La diversidad en modalidades de afiliación es uno de los aspectos sobre los que posa su mirada el Tribunal. Iapos es por excelencia la obra social de los empleados públicos provinciales, pero a partir de la categoría “Organismos adheridos”, muchos agentes del sector privado -algunos rubros hasta resultan insólitos (ver aparte)- también poseen la cobertura.
Los procedimientos de determinación de montos a ingresar por cada modalidad y las alícuotas aplicables son “dispares”, indica el Tribunal. Y del relevamiento de información en áreas internas del Iapos sobre municipios, comunas y entidades adheridas se evidencian “numerosas deficiencias y/o debilidades en los procesos de control interno”.
Como conclusión, la auditoría señala que “no se realizan tareas de seguimiento sobre la universalidad de los afiliados (altas y bajas mensuales), por lo que es imposible verificar la calidad y actualización del padrón”.
Tampoco hay evidencias de que se haya instrumentado un “sistema informático integral de control, que garantice exactitud y veracidad” en los aportes, antigüedad de los saldos adeudados o monto salarial sujeto a aportes.
Del análisis de la información recogida mediante la documentación solicitada a municipios y comunas, el Tribunal advierte que en muchos casos no hay coincidencia entre lo que las administraciones describen respecto de cantidad de afiliados y base remunerativa y lo que informa el Iapos.
LOS ADHERENTES
Al parecer, la prestación a entidades adherentes no siempre es un buen negocio. La propia Dirección General de Prestaciones informó al Tribunal sobre “la inconveniencia de soportar estos convenios, con aportes y contribuciones sustentados en categorías del escalafón de la Administración Pública, transformados en valores por cuota (Comités de Cuenca, Samcos, por ejemplo)”. La misma repartición hizo hincapié sobre “numerosos organismos adheridos con contratos de larga data”, y sobre otros “poco rentables, como el caso de Bomberos Voluntarios, igualmente aceptados por decisión política”.
El Tribunal alerta en la auditoría sobre la “precariedad y en algunos casos, ausencia de controles o informes técnicos”, que aconsejen sobre las ventajas o desventajas de la incorporación de estos nuevos afiliados.
Un control selectivo de agosto de 2003 refleja “innumerables defectos en el respaldo documental de los depósitos efectuados por entidades aportantes, donde no se identifica la entidad que realizó el aporte y el concepto, ni son coincidentes las sumas de conceptos en boletas de depósitos con las minutas de contabilización”.
Finalmente, el Tribunal se detiene sobre falencias que se presentan en el manejo de recursos provenientes de las Bocas de Expendio: “En las rendiciones depositadas no se especifica concepto, no se identifica boca de expendio que realiza el depósito; se presentan numerosas faltantes y hasta robos”.
Como corolario de la auditoría, la Fiscalía recomendó al Iapos aplicar procesos informatizados para la captación, procesamiento y registro de los datos necesarios en la gestión.
Consultado por El Litoral, su director, Eduardo Piaggio, aseguró que, sobre la base de esas recomendaciones, se trabaja en un proyecto para diseñar un sistema informático integral de control. “Esto va a ser un antes y un después en la obra social; va a ser un quiebre a favor del organismo”, aseveró.
LA CLAVE
El último balance presentado por el Iapos es el de 2003. Sin embargo, el Tribunal de Cuentas no ha podido dictaminar ni sobre éste ni sobre los correspondientes a 2001 y 2002. Según confirmaron fuentes del organismo de control a El Litoral, los tres fueron elevados al Poder Ejecutivo, pero éste no se ha expedido aún sobre ninguno de ellos. Dicho paso es imprescindible para que el Tribunal pueda dictaminar.
EN CIFRAS
50 – son las municipalidades de la provincia adheridas al Iapos
310 – son las comunas adheridas a la obra social por convenio
18 – son las entidades paraestatales adheridas, por ejemplo, colegios de profesionales
85 – son las organizaciones de bomberos voluntarios que tienen Iapos, bajo el paraguas de “organismos adheridos”
43 – son los Samcos adheridos
15 – son los comités de cuenca adheridos
31 – son las entidades no gubernamentales, de segundo grado o intermedias adheridas al Iapos.
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