UNA BRITÁNICA SEXAGENARIA DARÁ A LUZ A SU TERCER HIJO EN JULIO
El nacimiento del bebe de la sexagenaria Patricia Rashbrook-Farrant será en julio próximo, pero la polémica sobre los alcances éticos y la verdadera utilidad de su embarazo ya vio la luz ayer, poco después de que la noticia saltara a las tapas de los principales tabloides británicos.
Rashbrook-Farrant, de 62 años y madre de dos hijos, anunció a la prensa de este país que dará a luz a su tercer niño luego de haberse sometido a un extenso tratamiento de fecundación asistida que realizó con el “total apoyo” de su marido, John Farrant, tan sólo un año menor que esta jovial psiquiatra infantil.
Si bien se sabe que el procedimiento fue conducido y supervisado por el controvertido científico italiano Severino Antinori, el mismo que el año último hizo posible la gestación de un bebe en el seno de una rumana de 66 años, el misterio que rodea al caso ha generado diversos interrogantes entre sus pares.
Uno de ellos, tal vez el más discutido en la tarde de ayer, ha sido el lugar donde se llevó a cabo el proceso de fertilización asistida: más allá de que en Gran Bretaña no existe un límite de edad para que una mujer pueda hacer uso de ese tratamiento, los médicos no suelen aceptar pacientes mayores de 45 años.
Lo que importa es la salud
Al igual que en Italia, donde el matrimonio Farrant fue atendido por primera vez por Antinori, en las Islas Británicas los especialistas desaconsejan que se supere ese límite de edad para intentar un embarazo, dado que las mujeres que lo hacen suelen presentar un mayor riesgo de padecer hipertensión y diabetes, además de poder tener problemas en su placenta.
Sin embargo, Antinori maneja sus propios parámetros. “Lo que importa no es la edad, sino la salud de la paciente. Si ella demuestra en sus análisis que su expectativa de vida es de al menos 20 años por sobre su edad actual, entonces no hay problema”, declaró a la cadena BBC.
No obstante, al no haber sido compartido su criterio ni por el establishment de la sociedad científica europea ni por las leyes de esos países, el investigador se habría visto forzado a trasladar a los Farrant a un pequeño estado de la ex Unión Soviética para poder llevar adelante el procedimiento.
Esta versión, difundida por el diario The Guardian, se sostiene en parte por la alta suma que el matrimonio le habría abonado a Antinori: nada menos que 75.000 euros, cifra que fue desmentida a última hora del día de ayer por el propio especialista.
Entre el júbilo y las críticas
Ajena a las sombras proyectadas por estos visos de clandestinidad, ayer la doctora Rashbrook-Farrant no tuvo más que palabras de agradecimiento para expresar el júbilo por la próxima llegada de su bebe.
“Estamos felices de traer a la vida a nuestro ya muy adorado niño, y nuestro mayor deseo ahora es darle a él la paz y la seguridad que necesita. Por eso nos pone muy contentos contar con el consentimiento de nuestras familias, amigos y colegas”, señaló la mujer, que cumplirá 63 años antes de la fecha programada para el parto.
Pero las primeras reacciones conocidas tras difundirse la noticia distaron de coincidir con la del círculo íntimo de la psiquiatra y su marido.
“Ella es una egoísta, porque es muy difícil para un chico tener a una madre que es tan anciana como su abuela”, disparó Josephine Quintavalle, del Comité Británico de Etica Reproductiva (CORE, según sus siglas en inglés).
También el investigador en fertilidad Allan Pacey, de la Universidad de Sheffield, objetó la avanzada edad de la paciente para dar a luz, ya que la sometería a un “gran riesgo” por la necesidad forzosa que los obstetras tendrán de recurrir a la cesárea en ese momento crucial.
Pacey, además, reveló detalles sobre el procedimiento tipo de fecundación in vitro al que debería someterse una mujer de más de 60 años. “Una paciente de esa edad necesita de una donación de óvulos para poder concebir, así como de una consistente aplicación de hormonas, con el fin de contribuir a la generación de las condiciones necesarias para llevar adelante la gestación”, afirmó.
A pesar del rechazo y las observaciones que provocó en algunos, la aparición pública de la abultada figura de Patricia Rashbrook-Farrant marcó el inesperado triunfo en el debate diario de un tema de interés científico por sobre otros mucho más populares en apariencia, como la trágica lesión del futbolista Wayne Rooney o el anunciado traspié del primer ministro Tony Blair en las elecciones municipales.
Así, la cobertura prioritaria que los principales noticieros de radio y televisión le concedieron ayer a este resonante caso parece indicar entonces que, a pesar de no conocerse aún ni el sexo ni el nombre del bebe, ya se palpita una certeza: el hijo de los padres añosos nacerá con un título de tabloide bajo el brazo.
Este contenido no está abierto a comentarios

