UNA CARAVANA DE PIQUETEROS ACOMPAÑÓ A CASTELLS HASTA LOS TRIBUNALES
El líder piquetero Raúl Castells afirmó hoy que no goza del “derecho a defensa” en el juicio que se le tramita por la supuesta comisión del delito de “extorsión” con el reclamo de comida a un local de McDonald’s en el año 2004.
“Sufro persecución política”, enfatizó Castells en las puertas del Palacio de Tribunales, donde durante esta jornada comenzará el juicio que se realizará en el Tribunal Oral número 6 de esta capital.
Asimismo, el líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) señaló que asistirá al proceso sin sus abogados porque -en su óptica- no le permiten ejercer su defensa, y reclamó que sea “el gobierno” quien lo defienda.
En ese marco, planteó que en el acto que encabezó el 9 de diciembre de 2004 en la esquina de Corrientes y 9 de Julio pidió que las empresas multinacionales “ayuden con comida” para “paliar el hambre de los pobres”.
Sin embargo, rechazó la acusación de habrer ingresado al local de la cadena de comidas rápidas McDonalds ese día para reclamar “50 mil cajitas felices” y reiteró que “eso nunca sucedió”.
“Me están acusando por una declaración política. No hay pruebas, no hay querellantes”, afirmó Castells mientras recibía a militantes de su agrupación, situación que obligó a cortar el tránsito por la calle Talcahuano, frente a los Tribunales porteños.
En ese aspecto, ratificó el reclamo para que “las empresas multinacionales le den comida a los pobres” y dijo además que no estaría frente a un tribunal si fuera “un piquetero kirchnerista”.
Mientras tanto, activistas que responden a su agrupación cortan la calle Talcahuano frente al Palacio de Tribunales.
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