UNA COMISIÓN PARA INVESTIGAR EL CRIMEN DE SANDRA CABRERA
Los bloques de diputados provinciales del Partido Socialista y del ARI impulsarán la creación de una comisión investigadora legislativa del crimen de Sandra Cabrera, la secretaria general de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar) asesinada el 27 de enero.
Los legisladores, entre los que se encuentran Aldo Strada del ARI y Antonio Bonfatti del socialismo, ya iniciaron conversaciones en torno a la conformación del organismo, aunque todavía no está definido si será funcionará en el ámbito de la Cámara de Diputados o acaso podría terminar siendo no gubernamental, como sucedió con la comisión sobre la represión del 19 y el 20 de diciembre de 2001.
En tanto, esta mañana prestará declaración testimonial en el juzgado de Carlos Carbone el diputado nacional por el PS Eduardo Di Pollina. En la segunda mitad del año pasado, cuando era legislador provincial, Di Pollina se conectó con la dirigente de Ammar, que bregaba por la modificación de los artículos del Código de Faltas referidos al ejercicio de la prostitución.
Finalmente el legislador socialista presentó un proyecto de derogación de los artículos 83 y 87, que aún tiene estado parlamentario. Los bloques socialista y del ARI ya le pidieron por nota al Poder Ejecutivo que envíe esa iniciativa durante las sesiones extraordinarias (sólo el Ejecutivo puede proponer los temas a tratar en ese período, que se extiende hasta el 1º de mayo).
El jueves pasado el ministro de Gobierno, Alberto Gianneschi, anunció que mandaría una nota en ese sentido, aunque luego en declaraciones públicas se mostró proclive a una reforma y no a la derogación lisa y llana de esos artículos de la cuestionada normativa.
Consultado por este diario, Di Pollina adelantó los términos de su declaración judicial. “Cabrera se acercó a la delegación de la Cámara en Rosario y en sucesivas reuniones que mantuvimos en relación al proyecto del Código de Faltas me manifestó una serie de extorsiones y amenazas de muerte hacia ella, sus compañeras y su hija”, confió el diputado.
Las intimidaciones provendrían del sector policial, una pista que fogonean tanto el gobierno de la provincia como organizaciones gremiales y sociales, y que sin embargo no tiene correlato en el expediente. La pesquisa parece empantanada, al menos sólo se difunden los avances en el terreno de los informes biológicos.
MUESTRAS DE SANGRE
Ayer trascendió que le fueron extraídas muestras de sangre al sargento Sergio Bermejo y a Rubén Encina, a quienes se vinculó al homicidio a partir de una declaración informativa. Ambos fueron detenidos por otras razones, el primero por un supuesto cohecho a una meretriz, y el segundo por amenazas a otra trabajadora sexual de la zona de la terminal. El juez pretende descartar su relación con el crimen y por eso médicos forenses obtuvieron con su consentimiento muestras que viajarán a Buenos Aires, más específicamente al laboratorio de huellas digitales genéticas de la facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA.
Allí se comparará el ADN de los sospechosos con el del semen obtenido de un hisopado anal y vaginal del cadáver de Cabrera. Carbone también quiere saber la antigüedad del semen (hay sospechas de que el anal sea previo) y si pertenece a una sola persona o varias. La presunción es que la víctima mantuvo una relación sexual consentida –no hay marcas ginecológicas ni en el resto del cuerpo de violación– con un cliente o con su pareja. Esta conclusión también surge de que Cabrera ejercía su trabajo sexual desde hace años, e incluso promovía el uso del preservativo, por lo cual es poco probable que hubiera tenido sexo sin protección con un cliente.
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