UNA DETENIDA POR EL CASO AXEL APUNTA A "DOS PAREJAS JÓVENES"
Son dos parejas de gente joven. Según dicen en el barrio, no encajaban con el perfil de la zona. “Una de las chicas sobresalía mucho del resto de la gente, era muy linda y llamativa”, cuentan. Una mujer detenida por el secuestro y asesinato de Axel Blumberg les apuntó como integrantes de la banda: dijo que le alquilaron el “aguantadero” donde estuvo el chico por 100 pesos mensuales.
Elena Azucena “La Turca” Barroca es la última de las personas detenidas en la causa. La arrestaron porque a ella le pertenecen las tres casas en las que estuvieron los secuestradores, dos de las cuales fueron usadas como “aguantaderos” en secuestros. Uno es el de Axel y el otro, el de un ejecutivo de Arcor llamado Guillermo Ortiz de Rosas. Al declarar ante el fiscal Jorge Sica les apuntó a dos parejas, que según fuentes del caso están siendo buscadas como “autores materiales” del secuestro y homicidio.
Barroca tiene 57 años y vive desde hace más de quince en el barrio Santa Paula de La Reja (Moreno). Tiene una hija y otra que murió de una enfermedad terminal, que le dejó cuatro nietos a cargo. Es la dueña de dos vacas, a las que les saca leche para vender puerta a puerta.
Según declaró, hace dos meses aparecieron dos parejas en el barrio que le alquilaron dos de las tres casitas humildes que tiene. “Ella pidió 150 pesos por cada una, pero arreglaron pagarle 100 y en cuotas”, dijeron a Clarín fuentes allegadas al caso.
En la casa del frente pusieron un quiosco. La de atrás, se determinó ahora, la usaron para otro fin: allí estuvo Axel Blumberg (23), secuestrado el 17 de marzo y asesinado el 23, horas después de que intentara escapar. Barroca contó que el día 18, una de las parejas dejó esa casa y le alquiló por 150 pesos un departamento, que queda junto al suyo y a tres cuadras del “aguantadero”.
Pero aportó más datos. Contó que dos veces vio en la zona un auto que sería el Volkswagen Passat blindado robado por la banda al secuestrado Ortiz de Rosas. Una vez, dijo, lo vio junto a las casitas y otra, estacionado frente al departamento.
En ese departamento se incautaría luego un sillón que fue reconocido por Ortiz de Rosas, lo que indicaría que lo retuvieron allí. También se secuestraron unos 1.000 dólares, que serían fruto de su rescate.
Barroca jura que no sabía lo que ocurría allí. Aportó un papel con los datos —apellidos y números de documento— de sus inquilinos, que desaparecieron del barrio días antes de que llegara la Policía. Los cuatro están prófugos ahora: se los busca como autores del secuestro de Axel, de Ortiz de Rosas y de otro chico.
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