UNA EMBARAZADA MURIÓ DE UN DISPARO ACCIDENTAL PERO EL BEBÉ SE SALVÓ
Una mujer que estaba embarazada de ocho meses murió ayer de un disparo accidental en la cabeza que se produjo cuando manipulaba un arma de fuego.
Sin embargo, milagrosamente, los médicos de urgencia lograron salvar al bebé que llevaba en su vientre.
Paula Quiroga, de 17 años, estaba charlando en la casa de su tía en el barrio Parque de la capital tucumana cuando falleció casi al instante tras dispararse accidentalmente un arma que estaba manipulando.
Tras llegar los médicos de urgencia, pudieron rescatar al bebé de ocho meses que se estaba gestando en el vientre de la víctima. La criatura pudo ser salvada en el hospital regional tras ser atendido de urgencia por los médicos de la clínica. “El bebé llegó bien, reanimado. Le habían realizado todas las maniobras adecuadas que requiere un recién nacido. Está en Neonatología”, informó Tomás Fiori Bimbi, director médico del Senyp.
Según el diario La Gaceta, la víctima estaba manipulando un arma calibre 9 mm de su primo, que es policía, y accidentalmente se le escapó un tiro.
El jefe de la Regional Capital, comisario general Jesús Gómez, supervisó el operativo, del que también participó personal de la seccional 11a. “El tiro que se le escapó a la joven fue mortal; le impactó en la cabeza. El equipo médico pudo salvar al niño”, dijo Gómez.
Este contenido no está abierto a comentarios

