UNA ESCUELA DE SAN GREGORIO CORRE PELIGRO POR EFECTO DE LA PICASA
“Si no se para el deterioro, vamos a tener que cerrar la escuela”, aseguró la directora del colegio Divino Maestro, Susana Bacarrere. Esa es toda una definición del gravísimo estado de la estructura del establecimiento al que concurren 472 niños, de los cuales 124 asisten diariamente al comedor escolar y 256 reciben la copa de leche.
Un informe elaborado en diciembre pasado por la ingeniera civil Andrea Belaustegui revela que el colegio tiene 2 mil metros cuadrados cubiertos afectados y que se necesita más de medio millón de pesos para refaccionarlo. Los padres de los chicos afirman que el problema se originó por el crecimiento de las napas por las inundaciones de la laguna La Picasa.
Dicho estudio muestra que entre otras situaciones tiene rajaduras verticales de suma importancia, socavación del suelo, ausencia de cimientos adecuados, desmoronamiento de pozos ciegos, baños que revisten riesgo para ser utilizados, arqueamiento de aberturas, puertas que no cierran y cielo rasos en peligro de derrumbe.
“Desde 2001 -contó Bacarrere- esta escuela sufre un gran deterioro, por lo que debimos clausurar un baño para docentes y la sala de mapoteca, tuvimos que dejar de dar computación para usar ese espacio como aula y le sacamos un lugar al jardín para poder seguir funcionando”.
El colegio es católico y pertenece a la congregación Mariana Apostólica Fieles a la Vida, cursan niños desde jardín hasta séptimo de la EGB provenientes de 280 familias. Es privado pero atípico, no cobra cuota, es gratuito, sólo se pide una colaboración de 15 pesos que paga el 18% de la población estudiantil.
Entrevista
Fue creado para atender a los niños pobres y evangelizar a las familias. “La congregación -dice Bacarrere- no puede hacer frente a este gasto”, quien agregó que le pidió sin éxito una entrevista al gobernador Jorge Obeid a través de la comuna de San Gregorio y el Obispado de Venado Tuerto, pero como el Estado provincial considera que la escuela es privada no la atendieron.
Con evidente malestar los padres que trabajan en la reconstrucción del colegio recuerdan que el pueblo se encontraba con declaración de zona de desastre en octubre de 2001, consecuencia del crecimiento de las napas por las inundaciones de la laguna La Picasa y que eso fue responsabilidad de la provincia.
“Obeid no se puede hacer el distraído y no recibirnos ahora”, dijeron los padres en una reunión y recordaron que “el entonces ministro de Educación Alejandro Rébola tras ver la escuela dio el visto bueno para un subsidio de 3.500 pesos que nunca llegaron, porque una funcionaria de ese Ministerio, la hoy vicegobernadora María Eugenia Bielsa, manifestó que de ninguna manera correspondía porque era un colegio privado”.
Un ala que da a la calle Augusto Cabanius, que comprende la capilla, el hall, la sala de psicopedagogía y la dirección, estaba haciendo efecto dominó al resto del edificio, por lo que era prioritario comenzar los trabajos. “Gracias a un subsidio de 40 mil pesos del Ministerio de Acción Social y un aporte de 4.700 pesos de la comuna de San Gregorio, se comenzó el trabajo pero hay que seguirlo”, explicaron los padres.
Este contenido no está abierto a comentarios

