UNA ESCUELA DEBIÓ SUSPENDER LAS CLASES PORQUE NO TENÍA AGUA
La falta de agua que padeció un vasto sector de la zona oeste de la ciudad durante más de cuatro días generó ayer gran indignación en la comunidad educativa de la escuela provincial Nº 1.380 (Aborígenes Argentinos y pasaje 1816, a la altura de Roullión al 4400) y desnudó la realidad que padece hace tiempo. Los padres de los alumnos se reunieron frente al edificio y les comunicaron a las autoridades que no mandarán a sus hijos a clases “hasta que el servicio se reponga” y se solucionen otros inconvenientes, como la falta de personal que haga la limpieza y la ausencia de un teléfono fijo.
La primera de las demandas fue atendida durante la tarde de ayer, cuando las cuadrillas de Aguas Provinciales de Santa Fe lograron solucionar el inconveniente que se había producido en un caño ubicado en Provincias Unidas y avenida Presidente Perón (ex Godoy).
Pero el resto de los inconvenientes aún persiste. La escuela tiene un solo portero para atender la limpieza de los dos turnos, no cuenta con teléfono fijo y depende de un celular cuyos gastos corren por cuenta de la directora, que es el único personal jerárquico. Es más, cada vez que se enferma, los maestros de más antigüedad se hacen cargo de la dirección.
La cosa no queda ahí. Hay sólo dos personas para entregar las raciones de comida y la copa de leche que diariamente se sirven a los 480 chicos que acuden al establecimiento. Allí se imparte educación en el nivel EGB 1 y 2 y jardín de infantes.
La escuela ayer estaba desierta, los baños sucios y los bebederos secos. No salía una gota de agua de las canillas y una leyenda en un pizarrón en el ingreso rezaba con letra prolija: “Alumnos turno tarde sin clases por falta de agua”.
El déficit del vital elemento es crónico en la zona, y además de la escuela 1.380 también lo sienten otros establecimientos educativos. Las escuelas Nº 1.333 (Garzón y Maradona) y la Nº 1.381 (Roullión y Doctor Riva), periódicamente se quedan sin suministro o tienen muy baja presión. Con la diferencia de que estos edificios son abastecidos con las cubas de Aguas Provinciales, mientras que la 1.380 “por estar escondida en el límite con Circunvalación, queda en el olvido”, dijo con resignación la directora, Nancy Terzaghi.
Unos cien padres llegaron ayer a media mañana a la escuela y estuvieron reunidos con maestros y directivos por más de una hora y media. Allí resolvieron que sus hijos “no van a tomar clases hasta que se normalice el suministro de agua y se incorpore a otro portero en el turno mañana”.
“Estamos en estas condiciones desde el jueves de la semana pasada. Si Aguas mandaba los camiones antes, ahora no estaríamos en esta situación. Además, los padres quieren que haya más limpieza y personal que atienda a sus hijos. No puede haber un solo portero para limpiar ocho salones, la sala de reuniones, la biblioteca y los cuatro baños”, explicó la directora.
Lo cierto es que la falta de agua fue el detonante de una serie de reclamos que hoy dejarán desiertas las aulas, por más que el servicio de agua haya sido repuesto hacia las 20 de ayer. Los papás quieren más personal en la escuela y ahora esa demanda comenzó a esgrimirse con fuerza.
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