UNA ESCUELA ROSARINA VA A LA JUSTICIA
Tras el informe preliminar que dio a conocer la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé) sobre las deficiencias edilicias, sanitarias y de seguridad que atraviesan diversas escuelas del departamento Rosario, la ministra de Educación de la provincia, Carola Nin, instó a la ciudadanía “a tener una mirada equilibrada” y entender que “hay cosas que faltan, aunque otras se están haciendo”. Sin embargo, la comunidad educativa de diversos establecimientos profundiza las denuncias. Ese es el caso de la Escuela de Enseñanza Media Nº 409 –ubicada en Kay 375, en Fisherton–, cuya comisión de padres amenaza con iniciar presentaciones judiciales y ayer realizaron una toma simbólica de las instalaciones.
Según explicó el director de este establecimiento, Alberto López, las principales deficiencias están vinculadas a la carencia de higiene y personal. “A esta escuela concurren más de 500 alumnos, y sólo tenemos un portero para la mañana y otro para la tarde, o sea que la limpieza no siempre puede garantizarse. Además, tenemos sólo un preceptor por turno y esto revela que no se están creando cargos de acuerdo a las necesidades que tienen las escuelas”.
También explicó que hay problemas edilicios y de seguridad vinculados a conexiones eléctricas mal aisladas; tampoco tienen matafuegos, aunque las estructuras de madera se multiplican por todo el establecimiento.
“Desde el año pasado estamos reclamando que el gobierno dé una solución, y como hasta ahora no pasó nada, nos parece que recurrir a la justicia puede ser un buen recurso”, indicó Víctor González, miembro de la comisión de padres, quien tiene dos hijos que estudian en la 409. El hombre comentó que la escuela, que se abrió siete años atrás, se sostiene por la voluntad de cooperadores, padres y profesores. “Cada uno pone dinero de su bolsillo para garantizar el funcionamiento, porque desde el Estado se recibe poco y nada”, afirmó.
A raíz de estos inconvenientes, también los alumnos formaron una comisión propia. Así lo explicó la delegada Paula Gauna, de 17 años. “Para tener un laboratorio propio de química, los alumnos nos organizamos junto a un profesor y comenzamos las gestiones. Pero nada puede avanzar sin dinero, así que el proyecto quedó parado”, dijo. En un volante que hicieron circular entre sus pares, los alumnos escribieron: “Alguien pensó alguna vez en una educación pública y sin falencias. Hasta que esto cambie, lo único que tenemos son promesas”.
Distinta es la visión de la ministra Nin. En declaraciones a la prensa, la funcionaria exhortó a los ciudadanos “a no caer en simplificaciones”. “Los argentinos tenemos que aprender a tener una mirada equilibrada, y entender que si bien faltan cosas por un lado, por el otro hay situaciones que se están haciendo”, se defendió. “Se trabaja mucho en el mejoramiento y cuando se habla de infraestructura, no sólo se habla del gobierno provincial sino también del aporte de diferentes actores, como el Fondo de Asistencia Educativa (FAE), los cooperadores o los directores”, agregó antes de indicar que “no podemos detener la mirada en los asuntos pendientes y en hacer una militancia de la falta”.
POR UN ESTUDIO TÉCNICO Y UN PLAN INTEGRAL
El Diputado provincial socialista Antonio Bonfatti presentó un proyecto de comunicación por el cual le solicita al Poder Ejecutivo provincial que, a través del Ministerio de Educación y Cultura, brinde la información necesaria acerca del estado de los edificios escolares dependientes de esa área.
El Legislador enfatizó que “la calidad del ambiente que garantice mejores aprendizajes y la seguridad de nuestros niños, jóvenes y docentes, no puede circunscribirse únicamente a respuestas coyunturales frente a la devastación terminal, ni a la disponibilidad de subsidios discrecionalmente administrados por los funcionarios de turno”.
Además, el ex Secretario de Gobierno del municipio rosarino insistió en que se requiere un estudio técnico y la elaboración de un plan integral que abarque a todos los edificios escolares, en el que se fijen pautas de mantenimiento, remodelación o reconstrucción de acuerdo a necesidades reales de las comunidades educativas.
“Su ejecución posibilitará a toda la comunidad educativa desenvolverse dentro de un ámbito adecuado de trabajo”, sostuvo Bonfatti.
CAMINATA POR UN TERRENO PARA EL EDIFICIO DEL COLEGIO GOBERNADOR CRESPO
Vecinos del barrio Ludueña e integrantes de la comunidad educativa de la escuela 617 Gobernador Crespo realizaron ayer una caminata desde el establecimiento, ubicado en Santa Fe 4828, hasta el predio de Carriego al 300, que pretende les sea otorgado para su uso a la escuela y que actualmente ocupa la empresa Hormigonera Lomax.
De todas maneras, ayer la delegada local del Ministerio de Educación provincial, Adriana Bertolotti, aseguró a LT8 que “luego de una consulta con el municipio, nos confirmaron que le terreno cedido para construir la sede de la escuela no es el que ocupa la cementera, sino otro vecino”.
Entonces, según afirman desde el Ministerio de Educación, tanto el predio que ocupa la firma Lomax como otros que rodean la zona –incluido el que estaría destinado a la escuela– fueron cedidos al municipio por el Organismo Nacional de Bienes del Estado (Onabe), ya que pertenecían a lo que en su momento fue Ferrocarriles Argentinos.
Ayer los organizadores de la marcha exigían que ese terreno le sea adjudicado en forma definitiva al establecimiento educativo, “para que esta comunidad pueda tener un colegio donde los alumnos puedan asistir a clase en buenas condiciones”.
Los vecinos denuncian además la contaminación ambiental que provoca la hormigonera, como la inseguridad que ocasiona en todo el barrio el tránsito de camiones de grandes dimensiones en calles no preparadas para vehículos de gran porte y peso.
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