UNA EX EMPLEADA DE CROMAÑÓN ACUSÓ A LA POLICÍA DE COBRAR COIMAS
Ana Sandoval, ex empleada de Cromañón, declaró ante la Sala Juzgadora y aseguró que existían arreglos entre los policías que tienen jurisdicción en la zona y el gerenciador del boliche, Omar Chabán, para que no se controlara la cantidad de personas que podían ingresar al local bailable, cuando siguen desfilando los testigos en el marco del juicio político que se le sigue al suspendido jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra.
La mujer sostuvo en declaraciones a la prensa que “un día barriendo encontré este papelito y ellos (La Policía) acordaban 100 pesos cada 500 pibes” que ingresaban al boliche.
“Llegaba un patrullero, se bajaba una persona de traje con un handy en la mano, custodiado por dos policías, y se metían en la oficina de Chabán donde seguramente arreglaban sus números”, señaló indignada la mujer.
Sandoval también cargó contra el grupo Callejeros “porque ellos acordaban con Chabán la cantidad de gente que ingresaba; no iban a otros lugares porque no se podía tirar bengalas y en Cromañón no había problema; por eso acordaban un 80/20 con Chabán”.
Al ser consultada por la Sala Juzgadora, la mujer dijo que “lo único que quieren es la cabeza de Ibarra; la Sala no puede juzgar a nadie”, sentenció.
En tanto, por la tarde se espera la declaración de Silvina Talomona, médica del SAME a cargo del triage de la noche del 30 de diciembre de 2004; y la abogada responsable de la Unidad Polivalente de Inspecciones, María Angélica Lobo.
Ayer, la subsecretaria de Derechos Humanos de la Ciudad, Graciela Alegre, defendió el trabajo de asistencia efectuado por el Gobierno sobre víctimas y familiares de la tragedia de Cromañón, en el marco del juicio político que la Legislatura sustancia a Ibarra.
“Nunca actué a título personal y esto lo aclaré ya varias veces: siempre estuve en una dependencia del Gobierno y acompañada por funcionarios de la Ciudad”, aclaró Alegre en una declaración enérgica que en todo momento expresó conformidad con lo actuado por el estado porteño durante y después de la tragedia.
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