UNA FAMILIA DENUNCIÓ EL ABANDONO DE 4 CHICOS EN EL PARQUE INDEPENDENCIA
Los cuatro nenes deambulaban mendigando el sábado a la tarde por el parque Independencia. Descalzos, sucios y hambrientos. Una familia que con cuatro de sus cinco hijos había ido a pasear al lugar, se conmovió y los invitó a comer en el bar frente al Laguito. “Los llevamos a casa para bañarlos y cambiarlos, y después si quieren volver a la casa que hagan lo que quieran, los podemos mandar de vuelta en un remís”, le propuso Vanina, de 30 años, a su marido Gustavo Cavagni, de 34. El hombre accedió pero puso una condición: consultar a la policía si el procedimiento era el correcto. Llamaron al 101, llegó el comando y los trasladó a todos a la comisaría 5ª, donde se hizo la denuncia por abandono y se dio intervención a la Justicia, que ordenó que los chiquitos fueran alojados en la comisaría de menores, Cafferata al 400.
El juez Jorge Zaldarriaga se encontrará hoy a la mañana con los chicos y además ordenó las correspondientes citaciones a sus familias. El hecho ocurre 20 días después del caso Ayelén, la nena que una maestra se llevó a su casa, lo que generó una polémica de alcance nacional.
“Me pasé toda la noche llorando, yo no sabía que iban a dormir en un calabozo o algo así, la verdad es que solamente quería que estuvieran un poco mejor”, precisó ayer Vanina. Los Cavagni se definen como una familia “humilde y de trabajo”, que se conmocionaron cuando vieron a los cuatro chiquitos de aquí para allá “en un estado de abandono total”.
El grupo al que pretendían ayudar estaba compuesto por tres varones y una nena con edades que van de los 11 a los 3 años. Se trata de tres hermanos y un primito. “Había que verlos cruzar Oroño entre autos, uno de ellos tiene una quemadura en una pierna y hasta rengueaba. Nos dijo que hacía días que se había quemado y no lo habían curado”, contó Vanina.
María Isabel tiene 11 años; Axel, 9; Jonatan, 5 y Bruno, 3. Los chicos contaron algunas cosas a la familia que los invitó a cenar, aunque no siempre se pusieron de acuerdo: cuando alguno comentaba que en sus casas los castigaban otro lo negaba y así sucesivamente con diversos temas.
En la comisaría dijeron que vivían en la zona sur, Pueyrredón al 4200, y que iban mucho al parque. Según la familia Cavagni fue difícil calcular las edades de los chicos porque todos parecían menores de los años que decían tener.
“Fue increíble, porque cuando les dije a los chicos si querían ir para casa la nena fue la primera que dijo que sí, estaba contentísima”, comentó la mujer.
El marido de Vanina trabaja en el Correo Argentino y ella, a pesar de los cinco hijos todavía chicos, es cuando puede empleada doméstica por horas. “No tengo nada fijo, pero cuando puedo trabajo y siempre es una ayuda”, confió.
Lo cierto es que su identificación como madre aparece todo el tiempo en su relato y en verdad tiene su razón de ser. Es que tiene dos varones de 12 y 9 años, y tres nenas de 10, 3 y un año y medio. El sábado fueron todos a pasear al Independencia, menos la más chiquita. “Salimos a caminar, llegamos temprano y después fuimos a comer algo, cuando sucedió todo esto. Ahora la verdad es que no sé cómo seguirá todo, los chicos me pidieron que volviera (a la comisaría), pero no sé si es lo mejor para ellos”, se cuestionó la joven.
La Justicia tomará intervención y decidirá sobre la suerte de los cuatro chicos. “Nunca pensé que iban a terminar en una comisaría, creí que a lo mejor los llevarían al Hogar del Huérfano, no sé, a otro lado”, se lamentó Vanina.
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