UNA HISTORIA QUE SE REPITE
ABRIL DE 2003. Un joven muere en un accidente en una ruta de Pilar. Según la Policía, se trató de un accidente común. Para fiscalía de San Isidro, se trató del trágico final de una picada que corrían en un tramo de la ruta 25 un automóvil Volkswagen Polo y un Gol.
JULIO DE 2002. Una camioneta 4×4 arrolló y mató a una mujer, tras haber chocado con un Torino en un cruce de calles del barrio de Flores. Testigos del accidente coincidieron en señalar que el Torino “estaba picando” con otro auto. La camioneta quedó casi partida al medio, volcada sobre su costado izquierdo en la esquina.
JUNIO DE 2001. La Policía Bonaerense secuestran autos y quita licencias a conductores por correr picadas. En tres días, por calles de la localidad de Munro, habían competido unos 120 autos. La Policía secuestró 35 y además se aplicaron fuertes multas a los corredores identificados. A 15 conductores se les quitó el registro por seis meses y tuvieron que pagar una multa de 800 pesos cada uno.
FEBRERO DE 2000. Un hombre que corría una picada en Lomas de Zamora atropelló a una pareja que iba en bicicleta, la arrastró 30 metros y detuvo su marcha cuando chocó contra una columna de alumbrado. Los jóvenes salvaron su vida de milagro: sufrieron quebraduras y golpes en las piernas y la cabeza. Al enterarse del accidente, unos amigos de la pareja casi linchan al conductor del auto: le dieron una paliza que lo dejó inconsciente y terminó en el hospital.
NOVIEMBRE DE 1999. En Villa Crespo, un auto chocó a un colectivo y dos adolescentes de 19 años resultaron gravemente heridos. Los conductores iban corriendo una picada por la avenida Juan B. Justo y no pudieron esquivar al micro.
SETIEMBRE DE 1999. Dos jóvenes promotoras cordobesas murieron cuando el auto en el que viajaban volcó mientras corría una picada en Río Cuarto. El auto en el que iban las víctimas iba a más de 140 kilómetros por hora.
SETIEMBRE DE 1999. En la localidad bonaerense de Avellaneda, tres jóvenes murieron y otros cuatro resultaron heridos cuando los dos autos en los que corrían una picada chocaron.
AGOSTO DE 1999. Sebastián Cabello corría una picada por la avenida Cantilo, en Núñez. En su carrera, a 160 kilómetros por hora, chocó el auto de Celia González Carman, que viajaba con su hijita de tres años. El coche se incendió, ellas quedaron atrapadas y murieron quemadas. La camioneta de Cabello, según dijo la Policía, estaba preparada para correr “picadas”.
JULIO DE 1999. En la noche del 29 de julio, tres policías abandonaron una comisaría en Santa Rosa, La Pampa, se subieron a dos autos y comenzaron a correr una picada entre ellos. Uno de los coches tocó al otro y se incrustó en la vidriera de un local. Todos sufrieron heridas.
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