UNA LEGISLADORA DICE QUE NO FUE A LA SESIÓN POR "PRESIONES Y AMENAZAS"
La diputada ibarrista Mirta Onega vuelve a ser centro de la polémica, aunque esta vez no por discriminación como en 2004, sino por su ausencia a la sesión de ayer donde la Legislatura analizó la posibilidad de iniciarle un juicio político al jefe de Gobierno porteño por la tragedia de Cromañón.
En declaraciones realizadas esta tarde, la legisladora denunció que no concurrió al recinto porque “no tenía garantías personales para expresar” su voto “libremente”, a raíz del estado de ánimo de los familiares de las víctimas. Inclusive, denunció que sufrió “presiones y amenazas de muerte”.
Sin embargo, adelantó que en la sesión del lunes, si se siente mejor de salud y tiene garantías para su integridad física, estará presente en la Legislatura y votará de acuerdo a su “conciencia”.
Onega aseguró que nadie, “ni el presidente” Néstor Kirchner, conoce su voto. En diálogo con FM La Isla, la legisladora enfatizó: “Yo no opero ni trabajo bajo presión, eso no lo admito”.
Contó que se dio cuenta de que no iba a tener garantías para expresar su voto, cuando vio en el “noticiero de TN” el escrache que familiares de Cromañon realizaron frente a la casa del legislador Eduardo Lorenzo Borocotó, quien se pasó del macrismo al kirchnerismo.
La mujer explicó que se quedó en su casa no porque tuvo “miedo”, sino “porque todos estos días hubo mucha tensión en la Legislatura. “Nos hemos tenido que encerrar en el despacho” por el enojo de algunos “padres” de las víctimas de Cromañón, afirmó.
“Tras la sesión del jueves tuve un pico de presión, constatado en la Legislatura, y me dieron reposo”, precisó. Y repitió: “Si yo iba a la sesión de ayer no se me podía garantizar nada”.
Mirta Onega llegó a la Legislatura junto a otros seis diputados, todos surgidos de la boleta del Partido de la Ciudad, uno de los sectores que apoyó la reelección de Aníbal Ibarra. A mediados del año pasado cobró notoriedad por discriminar a un empleado suyo al que le dijo “judío de mierda”.
Polémica entre macristas y kirchneristas por el desenlace de la sesión
La polémica por la suspensión hasta el lunes de la sesión que decidirá el futuro de Aníbal Ibarra tuvo hoy un capítulo aparte con el enfrentamiento entre el kirchnerismo y el macrismo, con cruce de acusaciones por la frustrada situación de anoche.
Los kirchneristas apuntaron a Santiago De Estrada por haber permitido el enrarecimiento del clima que derivó en incidentes dentro del recinto. En tanto, el vicepresidente primero de la Legislatura porteña justificó la postergación de la votación al sostener que si se decidía sin los votos suficientes se hubieran provocado “más incidentes”.
“Conversamos con los padres y dijeron que no estaban dispuestos a dejar que se sesionara si no estaban todos los diputados (presentes), y lo mejor fue seguir a cuarto intermedio” hasta el lunes, dijo De Estrada en declaraciones radiales.
También se mostró comprensivo con el enojo de los padres de las víctimas, al comentar que el público de anoche “era muy especial”. Y explicó: “Hace meses luchaba por esto y si ayer se concretaba (el inicio del juicio político) terminaba el motivo de esa lucha”.
En tanto, por el kirchnerismo, la legisladora Ana María Suppa acusó a De Estrada y dijo que él debía garantizar las condiciones para expresar la posición de quienes se oponían al juicio político. “Hubo una provocación y ahí decidimos retirarnos. Nos estaban echando la culpa y durante siete horas no nos dieron las condiciones políticas para poder plantear nuestra opinión en el tema”.
Suppa confirmó también que la posición de su bloque “va a ser la misma” que ayer, es decir que no avalará el enjuiciamiento de Ibarra.
Por su parte, la jefa de la bancada del macrismo, Gabriela Michetti, acusó a los kirchneristas e ibarristas por la frustrada sesión, al sostener que al retirarse del recinto “exaltaron” a los padres.
En el mismo sentido, el legislador Milcíades Peña insistió con acusar de “irresponsabilidad de dirigentes políticos” que no participaron de la sesión, entre ellos el kirchnerista Chango Farías Gómez, el radical Roberto Vázquez, la aliada al ibarrismo Mirta Onega, y al socialista Roy Cortina.
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