UNA LEY PERMITE LA QUEMA DE PASTIZALES
Autoridades entrerrianas y santafesinas de diferentes niveles institucionales se reunieron ayer en Rosario para buscar una solución a la quema de pastizales en las islas frente a la ciudad que, viento mediante, suelen cubrir de humo a buena parte de la ciudad y provocar problemas varios. Luego de trazar un diagnóstico e intercambiar información, los funcionarios provinciales y municipales de ambos lados del Paraná decidieron trabajar sobre una agenda conjunta de tres puntos: evitar las quemas, es decir atacar el problema desde su origen; modificar la legislación, atento a que una ley provincial de Entre Ríos sancionada en 2001 permite la utilización del fuego como instrumento para eliminar los pastizales; y la coordinación de una acción mancomunada entre las administraciones de ambas márgenes del río ante la aparición de nuevos focos.
De la reunión celebrada ayer en el ex edificio de la Aduana de Rosario participaron el responsable de Recursos Naturales de Entre Ríos, Conrado González, el coordinador de Incendios Forestales de esa provincia y el coordinador de Defensa Civil de la localidad de Victoria. Por Santa Fe estaba su secretario de Medio Ambiente Marcelo Terencio y el titular de Defensa Civil de la provincia, el subsecretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado, el director de Medio Ambiente César Mackler y concejales de la ciudad.
Asegurado calificó como positiva la reunión, que piensa repetirse en 30 días para evaluar los pasos dados sobre los tres ítems prioritarios que se plantearon en el encuentro de ayer.
Los funcionarios municipales se desayunaron durante la reunión de la existencia de la ley provincial entrerriana 9291, que trata sobre la prevención de incendios, y cuyo articulado permite la quema de pastizales en las islas que tantos traumas generan en la población rosarina. Como paliativo, los dirigentes entrerrianos explicaron que también existe una resolución que prohibe la quema durante enero y febrero, con lo cual mañana ya podrían comenzar de nuevo y no estar penalizados.
La cuestión legislativa parece ser el problema a atender, pero su solución está exclusivamente reservada a las autoridades de Entre Ríos, que ayer se comprometieron a estudiar el tema para extender la prohibición. En materia legal, explicó un participante rosarino del encuentro de ayer, también se planteó la necesidad “de una ley nacional que declare el área como zona de reserva o le otorgue alguna preservación” a esos terrenos.
Un viejo anhelo que se materializó en propuestas legislativas que nunca arribar a buen puerto.
En cuanto a la prevención de las quemas, los funcionarios entrerrianos que estuvieron trabajando contra el fuego con un grupo de 26 integrantes dividido en dos brigadas, explicaron sólo el departamento de Victoria posee 364 mil hectáreas en islas (todo Entre Ríos tiene dos millones), extensión que dificulta el control y a la que se suman los obstáculos naturales del lugar que hace complejo el traslado de los brigadistas.
Por eso, según contó Asegurado, ambas administraciones provinciales se comprometieron a gestionar el uso de helicópteros para el traslado de los brigadistas, atento a que la utilización de aviones hidrantes es de baja efectividad por la imposibilidad de abastecimiento.
Sin solución mágica que permita erradicar el problema de una vez y para siempre –“la quema de pastizales es una costumbre muy arraigada que implica un cambio cultural”, expresó Asegurado–, los funcionarios se comprometieron a avanzar sobre los tres ejes definidos y a reunirse en 30 días para evaluar el estado de cosas.
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