UNA MADRE MATÓ A OTRA DE UNA PUÑALADA FRENTE A UN COLEGIO
Dicen que la pelea venía de hacía tiempo y que había un hombre de por medio, pero nadie esperaba un final así. Menos aún en el lugar donde todo ocurrió: la puerta de la escuela de Ezeiza a la que asisten los hijos de ambas. Fue allí donde una joven de 22 años mató a puñaladas a otra de 25, madre de cinco hijos y embarazada del sexto.
El asesinato de Sandra Beatriz Navarro se produjo cuando faltaban cinco minutos para las ocho de la mañana de ayer. La celadora de la Escuela Nº 11 estaba apurando a los rezagados cuando otra madre se tiró encima de Navarro. Le dio una puñalada en el corazón con una hoja de siete centímetros y diez minutos más tarde se entregó en la comisaría 1ª de Ezeiza. La versión más firme es que hubo un problema de infidelidad con un hombre de por medio.
La única detenida se llama Adriana S.F. y es madre de tres nenes. Vivía a menos de siete cuadras de la víctima, en el humilde barrio Lamadrid de Ezeiza, pero la conocía desde hacía tiempo. De hecho, iban a la escuela nocturna en el mismo horario.
En el barrio, los vecinos contaron a Clarín que la pelea venía desde hacía tiempo, pero que se había desencadenado en la noche del martes. Entonces, las dos jóvenes se encontraron a la salida de la escuela. Adriana iba a la Nº 11, ubicada en José María Ezeiza y Uruguayana, donde cursaba el último ciclo del EGB. Sandra asistía a la Nº 2, que queda a la vuelta y comparte los fondos con la anterior, donde estudiaba para terminar el Polimodal.
Según los testigos, a la salida las dos chicas se insultaron. “Sandra está casada con un camionero que hace viajes para una productora de pollos. El primer hijo lo tuvo muy joven, como madre soltera, y los otros cuatro con el marido. El menor tiene ocho meses”, contó un compañero de la escuela a Clarín. “Parece que hubo un problema de infidelidad que las involucró”, agregó.
Adriana, madre de tres chicos, se estaría separando de un hombre. Este sería quien que se habría invlucrado de alguna manera con Sandra, según dijeron varios vecinos.
La discusión de la noche no pasó de unos insultos. Pero en la mañana de ayer se fueron a encontrar. Las dos tienen hijos cursando el primer grado en el mismo curso. Tal vez por eso, Sandra fue a llevar al suyo acompañada por su madre.
Una quiosquera de la cuadra contó a Clarín que la pelea empezó cuando los hijos de las dos mujeres ya estaban dentro de la escuela. “Sandra se estaba yendo y la otra la pechó. ‘¿Qué te pasa?’, la increpó. Y la madre le dijo que no le hiciera caso, que siguiera caminando”, explicó.
Según los testigos, lo que siguió fueron algunos golpes y tirones de pelo. En un instante, Adriana sacó un cortaplumas de la cartera y se lo clavó a Sandra junto a la axila izquierda. Es decir, justo en el corazón.
La víctima, una chica rubia de mediana estatura, pegó un grito. “Me hirió, mamá, me hirió”, dijo. “¿Qué le hiciste?”, reaccionó su madre, mirando a Adriana. La joven apuró el paso y apenas respondió: “Nada, nada, la empujé.”
Mientras la agresora se alejaba, Sandra caía al piso. Un vecino atinó a llamar a la línea de emergencias 911, pero para cuando llegó la ambulancia la joven ya había muerto. “Se desangró en minutos”, dijeron fuentes del caso consultadas por Clarín.
Diez minutos más tarde, Adriana se presentó en la comisaría 1ª de Ezeiza acompañada por su pareja. Pidió hablar con un oficial y, en un relato atropellado, contó lo que acababa de hacer. También entregó el puñal con el que había asesinado a Sandra.
Mientras ponían bajo arresto a la mujer, y notificaban al fiscal Domingo Ferrari de lo que había ocurrido, los policías salieron hacia la escuela. Pero al llegar, sólo encontraron el cuerpo.
“Es una pena lo que pasó. Era una chica muy dulce, muy buena”, dijo a Clarín un tío abuelo de Sandra. Anoche la velaban en una iglesia del barrio.
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