UNA MAMÁ DENUNCIÓ QUE SU HIJO MURIÓ POR MALA PRAXIS
En noviembre del año pasado, Ezequiel Pared ingresó al sanatorio para efectuarse una operación de rodilla debido a que había sufrido un accidente. El joven falleció en enero de este año aparentemente por una infección intrahospitalaria.
La madre de Ezequiel, María del Carmen Gómez, indicó hoy en declaraciones radiales que “tomamos la decisión de instalarnos acá porque mi hijo ingresó para hacerse una operación de rodilla. Mi hijo salió del quirófano ciego, sin habla y con el cuerpo paralizado. Lo pusieron, según me dijeron, en terapia intensiva para una mejor atención. El chico tenía un yeso de punta a punta. Mi hijo a los seis o siete días siguió con dolor de rodilla. Yo le dije al médico que porque no le había dejado una ventanita en la rodilla para hacerle curaciones y él me dijo que no hacía falta. Cuando al fin le saca el yeso, mi hijo tenía gusanos en la pierna”.
La mujer prosiguió con su relato y narró que “nosotros queríamos sacar al chico del sanatorio y los médicos me decían que no, que lo que le pasaba era producto de la anestesia, que no había riesgo de vida y que iba a ir mejorando. Una de las últimas noches que estuve con él en terapia, el médico de guardia me dijo que fuera tranquila que estaba fuera de peligro”.
Ezequiel falleció el 15 de enero y según María del Carmen “aquí los médicos me lo mataron por una mala praxis. Cuando murió mi hijo ninguno de los médicos del sanatorio quiso dar la cara. Cuando la directora me recibió unos meses atrás me preguntó si no sabía que mi hijo había muerto por una meningitis, cuando en realidad nosotros tenemos pruebas que no fue así. En el certificado de defunción me pusieron que mi hijo murió por enfermedad”.
Los padres del menor realizaron la denuncia en los Tribunales y ahora sólo espera que se haga justicia.
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