Una masiva huelga altera el ritmo de Francia
La jornada de huelgas y manifestaciones convocada hoy por seis sindicatos franceses contra la reforma previsional se hacía ver desde primera hora de la mañana en los transportes públicos, en particular en los trenes y en las redes urbanas, pero también en la disminución de vuelos. Asimismo, escuelas, oficinas de correo, industrias y bancos también registraban trastornos en su funcionamiento.
La semana pasada, el gobierno presentó una batería de propuestas que prevén subir la edad mínima de la jubilación a los 62 años para recortar el déficit presupuestario.
En los transportes, este jueves sólo funcionaba un tren de alta velocidad de cada dos con salida y destino de París, así como en las líneas internacionales. En el metro parisino, el 60% del tráfico era normal. En los medios de comunicación, las radios públicas France Inter y France Info no han transmitido su programación matutina.
Los sindicatos franceses, apoyados por la oposición socialista, convocaron manifestaciones en toda Francia. En la última jornada de huelga congregaron a 395.000 personas, según el ministerio del Interior, y un millón, según los organizadores.
Según manifestó el secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), el objetivo es sacar a la calle, en las 200 manifestaciones organizadas por todo el país, a mucha más gente que en la protesta anterior del 27 de mayo.
Esta vez, los sindicatos esperan doblegar al presidente francés Nicolas Sarkozy, que pretende presentar el proyecto de reforma el 13 de julio en Consejo de Ministros para someterlo en septiembre al voto parlamentario.
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