UNA MISIÓN ESTADOUNIDENSE VISITÓ MAR DEL PLATA
Siete representantes de la NSA, que reportan directamente a la Casa Blanca, visitaron ayer las instalaciones del hotel Hermitage –en Mar del Plata–, y le bajaron el pulgar al lugar donde se iban a dar cita los mandatarios de treinta y cuatro países, entre ellos George W. Bush, según informa hoy Infobae Diario.
Acompañados por el embajador norteamericano en Buenos Aires, Lino Gutiérrez, la delegación recorrió, además, el Sheraton –donde se alojará la comitiva oficial de Bush–, el Costa Galana y el Provincial, ambos como posible reemplazo del Hermitage.
Las objeciones fueron directamente a las medidas de seguridad y la infraestructura del salón. A los especialistas no les resultaron suficientes las salidas de emergencia, cuestión que complicaría la evacuación del lugar ante una eventual situación crítica.
Por otra parte, cuestionaron la cantidad de vidrios que rodea el lugar, tanto en el salón principal (con capacidad para 500 personas) como en el Versalles (para más de 1.000 asistentes), una réplica del que usaba Mirtha Legrand para sus almuerzos, cuyos frentes dan uno, al mar, y otro, a Sarmiento, la calle lateral, y que se ofreció como alternativa.
El primer salón rechazado está ubicado en un tercer subsuelo del hotel –en lo que sería el pulmón de la manzana– y rodeado de palcos que llegan casi hasta la superficie, cuyo techo está totalmente vidriado, cuestión que alarmó a la seguridad norteamericana a la hora de hacer la evaluación.
Descartado el Hermitage, hubo gestiones para acceder al Provincial, pero fueron en vano ante la falta de instalaciones de agua y electricidad.
Se planteó la posibilidad de iniciar obras de remodelación, pero hay dos factores mediantes: que al depender el edificio del Ejecutivo bonaerense deben realizarse por contrato oficial, y que nadie está seguro de que se pueda finalizar la obra antes de la primera semana de noviembre, cuando se lleve a cabo la cumbre.
Fue entonces cuando la delegación norteamericana visitó el Costa Galana, una opción que se había evaluado por parte de ellos desde un primer momento, pero descubrieron que no había espacio suficiente como para instalar el centro de prensa. Una de las soluciones que los organizadores ofrecieron es la instalación de una carpa gigante en el lateral del hotel que da hacia el mar.
Si bien ayer estaba previsto recibir la aprobación final por parte de la NSA –a cargo de Keith B. Alexander–, a partir de la negativa quedó en suspenso cuál será el lugar donde se concretará durante la cumbre la reunión de los treinta y cuatro jefes de Estado que visitarán la Argentina entre el 4 y el 5 de noviembre.
Fuentes marplatenses aseguraron a este diario que las objeciones realizadas por los funcionarios norteamericanos ya se habían escuchado en boca del jefe de bomberos de la “Ciudad Feliz”.
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