UNA MUJER DE POLICÍA Y UN PRESO SE CASARON EN USHUAIA
Una joven mujer policía y un ladrón, que cumple una condena de cinco años de prisión efectiva por robo a mano armada, se casaron hoy en esta capital ante el Registro Civil que se constituyó en una parroquia.
El enlace entre Pamela Cardacci, de 23 años, con Martín Gastón Díaz, de 26, desató una controversia dentro de la Policía fueguina al punto que las autoridades tienen que decidir ahora si ejecutan la sugerencia de un informe sumario realizado por el actual jefe policial de la isla, el inspector José Vargas, que recomienda apartar a la agente de la fuerza.
El casamiento se realizó en la Parroquia María Auxiliadora ante unas veinte personas, la mitad de los cuales eran policías que custodian a Díaz, quien obtuvo autorización para salir de la cárcel del juez Correccional Enrique Calot.
Díaz está preso desde el 4 de julio de 2002 por haber asaltado una estación de servicio ubicada en la intersección de la avenida Perito Moreno y Gendarme Argentino, de esta capital, armado y en compañía de un cómplice, que también fue detenido.
Un romance secreto
El romance entre Díaz y Cardacci comenzó meses antes del robo, cuando el ahora detenido trabajaba en la seguridad de un boliche bailable, pero luego la pareja se distanció, y se reencontró cuando él ya estaba preso y ella seguía en funciones en la Policía.
La pareja mantuvo el romance en secreto pero se contactaban por medio de cartas y en este intercambio, Díaz le propuso matrimonio a Cardacci, quien admitió haber “pensado en dejar la policía por él”.
“Pero tengo dos hijos y no puedo quedarme sin trabajo”, indicó la joven que ahora es centro de debate en el seno policial.
El abogado de Cardacci, Flavio De Mayolas, aseguró que “no hay ninguna ley ni reglamento interno que impida a dos personas mayores de edad contraer matrimonio, salvo los siete impedimentos detallados en el Código Civil”.
De Mayolas descartó así la posibilidad de que las autoridades fueguinas decidan separar del cargo a la mujer por haber violado un código interno que les prohíbe mantener contacto con personas de “dudosa moral”.
Por otra parte, fuentes judiciales informaron que Díaz, condenado en julio último, podría acceder al beneficio de la semilibertad dentro de cuatro meses y terminar de purgar la pena de cinco años al cumplir los dos tercios de la condena.
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