UNA MUJER FALLECIÓ TRAS ESPERAR DURANTE SEIS HORAS UNA AMBULANCIA
El diálogo, que se dio en la puerta de las oficinas del policlínico Pami II, refleja otra vez los problemas que en muchas oportunidades tienen los jubilados a la hora de requerir los servicios de la obra social. Rosa Gómez, una afiliada de 76 años, se descompuso el martes cerca del mediodía. Ante el cuadro, sus familiares llamaron una ambulancia para asistirla en su domicilio de calle Brassey 5453, en Empalme Graneros. El móvil llegó a las cinco de la tarde –seis horas después–, cuando la mujer ya había fallecido, según contó Pinto, su sobrino.
La odisea de la familia –su marido de 78 años y sus hijas– no terminó ahí. Una vez ocurrido el deceso, se comunicaron con Pami Escucha, el servicio telefónico que tiene la obra social. Desde allí les pasaron una lista de distintas cocherías para que elijan un lugar donde velar a Rosa y se encontraron con una sorpresa: “Una vez ocurrido el fallecimiento, nos comunicamos por teléfono con Pami Escucha para conseguir algún servicio de sepelio, pero fue imposible. Nos dieron nombres de un par de casas velatorias que no existen más, están cerradas. Yo lo único que le pediría a los señores del Pami es que hagan una depuración de ese listado de cocherías”, reclamó el denunciante.
Como corolario, ante la imposibilidad de conseguir un servicio de sepelio, el cuerpo sin vida de la señora permaneció en su cama más de veinte horas, esto es hasta pasado el mediodía del día siguiente, cuando se pudo dar continuidad a los trámites pertinentes ante la obra social de los jubilados. “Hay que vivir la situación. Es tremendo para los familiares, ya que sumado al dolor de la pérdida de un ser querido hay que agregarle la desatención que sufren los abuelos con el Pami. Recién muchas horas después pudimos solucionar el problema y conseguir una cochería para que mi tía por fin pueda tener un servicio como la gente”, relató el familiar.
“Esto no puede seguir así, se están burlando de los abuelos. Lo que nos pasó a nosotros le puede pasar a cualquiera. Estamos hablando de vidas humanas, de gente mayor que debe ser protegida y está desamparada”, continuó indignado ante el caso que terminó de la peor manera.
En relación al tema, los problemas con los servicios de sepelio en la ciudad hicieron que la semana pasada, la mismísima interventora del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP), Graciela Ocaña, denunciara públicamente que en la provincia existe “una mafia que quiere volver a las viejas andadas”, según disparó, en relación a las empresas que prestan servicios de sepelio y que en los últimos días se han negado a hacerlo con algunos afiliados a la obra social. Por esta razón, familiares de personas fallecidas tuvieron que recurrir a la Justicia federal para que a través de un recurso de amparo y puedan dar sepultura a sus seres queridos.
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