UNA MUJER PODRÍA OCUPAR LA PRESIDENCIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN
Las objeciones a la postulación de Eugenio Raúl Zaffaroni para ocupar el sillón que dejó vacío Julio Nazareno en la Corte Suprema hicieron que los operadores judiciales del presidente Néstor Kirchner comenzaran a evaluar los antecedentes de una mujer.
Si bien por el momento el tema se maneja con mucha cautela y se confía en que Zaffaroni podrá salir airoso de la crítica de los sectores más ultramontanos que lo cuestionan, el tema es analizado con atención en esferas oficiales.
Fuentes del Ejecutivo revelaron a “juiciosorales.com” que en la noche del miércoles 23 de julio y mientras se aguardaba el regreso de Kirchner, los hombres de consulta del presidente estaban leyendo detenidamente el centenar y medio de páginas del “curriculum vitae” de Elena Highton de Nolasco.
Lo que aún no estaba en claro es si evaluaban la posibilidad de proponerla en caso de que “se caiga Zaffaroni que está siendo muy esmerilado” o si, directamente, reservaban su nombre para ocupar una próxima vacante, acaso la de Eduardo Moliné O´Connor a quien los diputados tienen a mal traer.
Como en Tribunales todo se sabe, al día siguiente la noticia ya estaba instalada en las mesas de conversación donde se exhibía algarabía ante la posibilidad que esta jurista, de 60 años y nacida en la bonaerense localidad de Lomas de Zamora, ocupase un cargo en el máximo Tribunal.
Sus colegas de la Asociación de Mujeres Jueces (de cuyas filas salió, entre otras, Carmen Argibay, la primera magistrada de estas pampas que ocupa un cargo en el Tribunal de La Haya para el juzgamiento de criminales de guerra) no ocultaban su regocijo, al igual que sus compañeros de tareas en la Asociación de Magistrados.
A quienes los quisieran oir recordaban que Highton puede exhibir, entre otros pergaminos sus antecedentes en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, de la Universidad de Buenos Aires donde se doctoró, en la orientación Derecho Civil, con una tesis calificada como sobresaliente y diploma de honor.
El “judicial college” de la University of Nevada y la Harvard Law Scholls también la inscriben entre sus nóminas de egresados con las mejores calificaciones y distinciones.
En el seno del gobierno también se analiza su actividad en el Poder Judicial donde comenzó como Defensora Oficial de Incapaces y Ausentes ante la Cámara de Apelaciones y Juzgados de Primera Instancia Especial en lo Civil y Comercial, luego fue Juez de Primera Instancia Especial en lo Civil y Comercia y Juez Nacional de Primera Instancia en lo Civil.
A partir de 1994 es Juez de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, y –en el ámbito del Poder Ejecutivo- fue miembro de la Comisión creada para elaborar un Proyecto de Ley de Mediación y, entre 1993 y 1995, directora del Proyecto Piloto de mediación, del Ministerio de Justicia.
Su dilatada trayectoria, sumada a sus decenas de obras publicadas y a su trayectoria docente la colocaron en la grilla de partida de una carrera en la que una media docena de juristas están en la mira del oficialismo para sentarse en los cómodos sillones del cuarto piso del Palacio de Justicia.
De ellos Highton de Nolasco parece ser “número puesto”.
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