UNA MULTITUD CUBRIÓ LA PLAZA DE MAYO EN RECLAMO DE JUSTICIA POR LA INUNDACIÓN DE 2003
Miles de santafesinos recordaron ayer el segundo aniversario del ingreso devastador de las aguas del río Salado a la ciudad de Santa Fe, que tapó un tercio de la ciudad, afectó a más de 130 mil personas y le causó la muerte a más de 130 hombres y mujeres.
El acto central tuvo lugar en la Plaza 25 de Mayo, frente a Casa de Gobierno, donde damnificados directa e indirectamente de la catástrofe pidieron “Juicio y Castigo a los responsables”.
El jueves, los vecinos de Recreo recordaron sus dos años de la inundación, en la Plaza San Martín, donde ante un “micrófono abierto” expresaron sus sentimientos. Una de las integrantes de la Carpa Negra por la Memoria y la Dignidad dijo que “Recreo sigue siendo olvidada por el Ente de la Reconstrucción y que el Gobierno tiene una materia pendiente, ya que aún no respondieron a nuestros reclamos”.
Desde el jueves por la noche, la Carpa Negra estaba instalada frente a Casa de Gobierno, en la Plaza 25 de Mayo, donde comenzó la vigilia esperando este 29 de abril.
También se realizó una misa para recordar este nuevo aniversario en la Parroquia San Pedro, ubicada en el Parque Garay, y estuvo encabezada por el Arzobispo santafesino José María Arancedo.
A modo de homenaje a los muertos por el avance del agua se tiraron flores al lecho del río. “Hacemos este homenaje sentido para los inundados que no pudieron salvarse o vivir por la impericia de los funcionarios de aquel momento”, expresó una participante de la marcha.
“El río no es el culpable de lo que pasó, el río no razona como los hombres. Todavía hay mucha congoja y mucho dolor, hasta que no haya justicia vamos a seguir de pie”.
MÁS DE 130 MUERTOS
Los representantes de la Casa de Derechos Humanos de nuestra ciudad informaron que ascendieron a 130 las personas fallecidas como consecuencia –directa o indirecta- de la inundación de los barrios de la zona oeste de Santa Fe, durante los meses de abril y mayo del 2003.
El informe, es el tercero que se presenta dando a conocer el detalle de los santafesinos fallecidos y el segundo sobre personas con secuelas psicofísicas a causa de la catástrofe hídrica. En el último documento, la Casa de Derechos Humanos había denunciado 52 casos de fallecimientos como consecuencia directa de la crecida del Salado, y 119 las muertes colaterales.
“Creemos que es conveniente más que expresar conclusiones sobre los casos particulares, hacerlo sobre a totalidad de las denuncias recibidas, que sabemos representan sólo una parcialidad del universo total de las muertes ocurridas por la inundación, pero que son una muestra que refleja las tendencias, la patologías y las circunstancias de la totalidad”, afirmaron desde la organización no gubernamental.
Según se informó el jueves, “la mayoría de las muertes se produjeron en los cuatro meses inmediatos a la inundación, si bien la tendencia posterior es descendente, las personas fallecidas en este lapso de tiempo corresponden a quienes sufrieron secuelas físicas o psíquicas”. “Es evidente cómo continúa operando la falta de políticas concretas que atiendan a esta población en riesgo”, expresaron desde la Casa de Derechos Humanos.
Analizando los datos extraídos de lo recopilado, se indicó que “el 46% de los fallecidos eran mayores de 70 años, que no tenían antecedentes de problemas de salud, o si los tenían contaban con una buena calidad de vida”.
“El 43 por ciento de los casos comprenden a personas cuya edad estaba comprendida entre los 40 y 70 años, que estadísticamente estaban dentro de la expectativa de vida actuales de la población”, relataron en base al documento elaborado a la vez que explicaron que “es mayor la proporción de fallecimientos en esta franja etaria que en la anterior”.
Desde el punto de vista geográfico, informaron que “el 40 % de los fallecimiento se produjeron en los barrios donde el ex intendente, Marcelo Alvarez, había anunciado que no se iban a inundar”. “Los fallecimientos posteriores se pueden explicar por el efecto del desamparo y el engaño de quienes debían velar por la vida y seguridad de las personas, y por el impacto de ver destruido de la noche a la mañana todo lo que se construyó en años de existencia”, sentenciaron.
En otra parte del informe, se sostiene que “si bien se inundó un tercio de la ciudad, las personas fallecidas se encuentran en los barrios más humildes”. Confirman también, “la tendencia del predominio de cuadros depresivos que dan lugares a cardiopatías e hipertensión con accidentes cerebro-vasculares, y el agravamiento de enfermedades previas que desencadenaron una muerte prematura, como la descompensación de cuadros diabéticos y problemas respiratorios”.
Por otra parte, indicaron que “en muchos casos, los profesionales tratantes documentaron por escrito la relación de causalidad directa entre la inundación y el fallecimiento de las personas”.
LA CONTINUIDAD DE UNA INVESTIGACIÓN REVELADORA
La primera etapa del estudio llevado a cabo por la ONG reveló que además de las 23 víctimas fatales reconocidas oficialmente, hubo 44 muertos más a causa del avance de las aguas del Salado en la zona oeste de la ciudad. En tanto, la segunda etapa del informe agregó 52 víctimas fatales más a la nómina de personas que fallecieron luego del avance de las aguas, por lo que los muertos colaterales ascendían por entonces a 119.
La segunda parte del relevamiento realizado por los organismos de Derechos Humanos destacó “que las personas fallecieron en los meses inmediatos a la inundación y que se encuadran en una franja etaria de 40 a los 70 años”, lo que se confirmó con este nuevo estudio.
Además, se había consignado que las patologías más frecuentes por las cuales se produjeron los decesos eran vinculadas a cuestiones cardíacas, respiratorias, oncológicas, neurológicas, infecciones generalizadas, y varios casos de suicidios.
Este contenido no está abierto a comentarios

