UNA MULTITUD RECHAZÓ EN LA HABANA LA POLÍTICA DE BUSCH CONTRA CUBA
Ante una multitud, Castro leyó un discurso como si le estuviera hablando a su par estadounidense George W. Bush. “Su marcha contra Cuba no será nada fácil. Nuestro pueblo resistirá sus medidas económicas sean las que fueren”, dijo Fidel.
Desde una tribuna instalada a pocos metros de la Oficina de Intereses de Washington en La Habana, Castro recordó que en 45 años las sanciones lejos de provocar cambios en la isla, fortalecieron al sistema socialista.
La Casa Blanca anunció la aplicación a partir del 30 de junio de algunas iniciativas que según Washington buscan facilitar una transición a un régimen más democrático en La Habana. Entre estas disposiciones se limitó el envío de remesas sólo a familiares directos y se espaciaron los permisos para los viajes de cubanos residentes en Estados Unidos, de uno cada año a uno cada tres años.
En su discurso de hoy, Castro calificó las medidas de “crueles” y parte de una “descabellada política” contra la isla que terminarían por promover un “voto castigo” contra Bush. El líder cubano aseguró, además, que ni su muerte provocaría “el menor daño” a la voluntad cubana de mantener su sistema socialista.
También le advirtió a Bush que no invada la isla: “No intenten aventuras locas como operaciones quirúrgicas o guerras de desgaste con el empleo de técnicas sofisticadas, porque los acontecimientos se les pueden escapar de las manos” , señaló el mandatario.
Entre las consecuencias pronosticadas por Castro ante un ataque estarían la ruptura de los acuerdos migratorios e incontrolables éxodos masivos. También se provocaría “una guerra total entre jóvenes soldados norteamericanos y el pueblo de Cuba”. “Puedo asegurarle que usted jamas ganaría esa guerra” , aseguró Castro a su par norteamericano.
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