UNA NAVE DE RESCATE LOGRÓ ENGANCHAR AL SUBMARINO RUSO ATRAPADO
Los equipos de rescate rusos lograron hoy enganchar con un cable al pequeño submarino atrapado a 190 metros de profundidad e intentaban arrastrarlo hacia la superficie, informó el comandante de la Flota del Pacífico de Rusia, el almirante Víktor Fiodorov. Nueve unidades de la Flota siguen trabajando contrarreloj para rescatar a los siete tripulantes del submarino ruso que quedó atrapado anoche en una red de pesca frente a la península de Kamchatka, en el oriente ruso.
Fiodorov había informado horas antes que “la cantidad de oxígeno que permitirá a los siete miembros respirar durará hasta el 8 de agosto”.
El comandante desmintió así las indicaciones dadas por el vocero de la Marina, el capitán Igor Dygalo, que dijo que los marinos tenían reservas de aire para 24 horas.
Por otra parte, Fiodorov declaró que los generadores que proporcionan electricidad al batiscafo están apunto de acabarse.
El batiscafo AS-28, de 13 metros de largo y 5 metros de ancho, destinado a prestar asistencia a sumergibles averiados y preparado para descender hasta 1.000 metros, realizaba un ejercicio de rescate en la bahía de Beresovaya, a unos 70 kilómetros de la ciudad de Petropavlovsk, cuando se quedó enganchado en la red.
El comandante Fiodorov reconoció en declaraciones a la agencia Interfax que la situación es “complicada y grave”. Previamente, el vocero de la Flota del Pacífico había asegurado que la situación de los marineros era “normal”. Si bien la temperatura en el submarino es de apenas cinco grados centígrados, la tripulación cuenta con ropa adecuada para resistir el frío.
A diferencia de lo ocurrido hace cinco años cuando murieron los 118 miembros de la tripulación del submarino Kursk hundido en el mar de Barents, las autoridades rusas pidieron inmediatamente ayuda internacional a Estados Unidos y Japón para salvar a los marineros.
Washington puso en funcionamiento a la Armada de Estados Unidos para que envíe en el menor tiempo posible dos vehículos sumergibles a control remoto al lugar donde quedó atrapado el submarino.
El teniente Ryan Perry dijo que el plan es enviar dos sumergibles Super Scorpio a control remoto a la península de Kamchatka.
“La hora exacta (del envío) está siendo determinada en este momento”, dijo Perry. “Pero en algún momento de esta mañana, los dos vehículos operados a control remoto serán cargados en un (avión) C-5 Galaxy” junto con 30 personas de la base en Honolulu, Hawai, que los operarán.
En tanto, Japón envió hoy tres barcos de guerra para participar en el rescate.
Por otra parte, el Reino Unido también colaborará con las autoridades rusas enviando un submarino teledirigido Scorpio 45, anunció el ministerio de Defensa británico. Se trata de un sumergible equipado con tres cámaras y un aparato especial que sirve para cortar cables.
Un avión de carga C-17 de la Royal Air Force saldrá de la base de Prestwick (Escocia) hacia Petropavlovsk, en Kamchatka, donde el submarino será cargado en un barco ruso que lo llevará hasta la zona del accidente.
En los últimos 45 años, los sumergibles —primero soviéticos y ahora rusos— han protagonizado al menos 25 accidentes, aunque sus motivos y la cantidad de víctimas permanecen en secreto.
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