UNA NOCHE VIOLENTA EN LA ZONA DE LA RECOLETA
Un joven apuñalado y otros tres con severas lesiones traumáticas es el saldo que dejaron varios incidentes acontecidos en la noche del sábado, en distintos puntos de la zona denominada por los santafesinos como “La Recoleta”.
El episodio más grave tuvo lugar en un pequeño reducto emplazado sobre Obispo Gelabert al 2.500, a escasos metros de la intersección con 25 de Mayo, y el que según el comentario de sus vecinos varias veces fue escenario de otros hechos de violencia.
Todo comenzó cerca de las 2 am del sábado, cuando la policía tuvo conocimiento sobre un joven que había sido apuñalado. Se trató de Carlos Yamamoto, de 22 años, con domicilio en Mosconi al 1.900, quien sufrió una profunda herida de arma blanca en la región del pecho.
De inmediato, el infortunado fue llevado hasta el hospital José M. Cullen donde arribó en estado precario y con serias dificultades para respirar. Una vez en el nosocomio, los médicos ordenaron una intervención quirúrgica de urgencia.
Por estas horas, el joven se encuentra internado, siendo su estado de cuidado y su pronóstico de carácter reservado.
En tanto la policía, una vez que asistió al herido, comenzó las averiguaciones para dar con el autor de la agresión. Los primeros comentarios indicaron que el lesionado había sido apuñalado por otro joven, el que huyó del lugar a bordo de una motocicleta.
Este dato resultaría fundamental con el correr de las horas, ya que poco después la policía ingresó a la guardia del hospital Cullen a otro sujeto, de 23 años, el que se había caído de una moto a sólo una cuadra del lugar del hecho. El involucrado en dicha circunstancia resultó con fractura de una pierna.
Tras la indagatoria de los pesquisas todo quedó claro, motivo por el cual este último una vez que fue asistido por los médicos quedó arrestado en la Sala Penitenciaria del hospital Cullen.
CONTRA UN POLICÍA
Poco después se tuvo noticias sobre otro violento suceso acontecido en la puerta de un boliche bailable ubicado sobre 25 de Mayo al 3.500, esto es, entre Obispo Gelabert y Boulevar.
El episodio se desencadenó cuando un personal policial afectado a la custodia del lugar quiso chequear a varios individuos en la entrada del local. La respuesta que recibió fue una brutal golpiza.
Por tal motivo, varias comisiones de la policía se llevaron detenidos a tres sujetos apellidados Vega, de 20 años; Cáceres, de 28; Castro de 21; y una mujer de 24 años, hermana de uno de los mencionados.
Los involucrados fueron conducidos a la seccional 1ra. donde deberán afrontar cargos por resistencia a la autoridad y lesiones.
A LAS TROMPADAS
Casi al mismo tiempo, los policías debieron acudir hasta la estación de servicio ubicada en San Martín y bulevar, en cuyo interior se estaba produciendo una gresca de proporciones.
De modo similar al caso anterior, el hecho se desencadenó cuando un policía intentó chequear a un sujeto, de 42 años. Pero el objetivo no pudo cumplirse por cuanto el sospechoso resistió el procedimiento y la emprendió a golpes de puño contra el uniformado que quedó lesionado.
Por suerte, personal de la Guardia de Infantería logró reducir al sujeto y ponerlo a buen recaudo.
Es de hacer notar que un fin de semana anterior se desató en esta zona una verdadera batalla campal entre jóvenes y policías.
Por último, y ya cuando las luces del domingo anunciaron el nuevo día, en 25 de Mayo y Boulevar, iba a ocurrir otra pelea que dejó a un menor de edad con lesiones de consideración.
La víctima fue identificada como Javier C, de 17 años, quien fue llevado al hospital Cullen con severas lesiones traumáticas en rostro y heridas cortantes en la cabeza.
Por este incidente la policía se llevó detenido a un joven de 18 años, con domicilio en Santa Rosa de Lima.
PARA BALBARREY ES “PREOCUPANTE”
Por su parte, el Intendente de la ciudad, Ezequiel Martín Balbarrey, aseveró que la situación de violencia “es triste y preocupante. Tenemos que reflexionar los vecinos que nos pasa para que haya tanta violencia”.
Además consignó que tiene prevista “una reunión con la policía y con la gente de Servicios Públicos para que tomen contacto con los dueños de los boliches, se extremen las medidas de seguridad y no tengamos que pasar fines de semana con tanto riesgo y preocupación”.
Este contenido no está abierto a comentarios

