Una nube tóxica de UPM Botnia afectó a empleados del puesto de Migraciones
Varios de los empleados y funcionarios tuvieron que seguir trabajando con barbijos.La mayoría de los empleados y funcionarios del puesto de Aduana y Migraciones que une Gualeguaychú con Fray Bentos se vieron afectados este domingo, en horas de la siesta, por una nube tóxica proveniente de la planta de UPM -al parecer tras la explosión de una de las calderas-, que los obligó a seguir trabajando con barbijos por algunas horas. Incluso, varios de ellos sufrieron náuseas y debieron ser asistidos por personal médico, por la descompostura que sufrieron, según se confirmó a ANÁLISIS DIGITAL.
Un nuevo accidente sucedido cerca de las 14 en la planta de UPM Botnia provocó que buena parte de los empleados y funcionarios sufrieran una fuerte descompostura, a raíz de las emanaciones provenientes de la pastera uruguaya y una nube tóxica que permaneció en la zona por los vientos. Un alto número de funcionarios de Aduana y Migraciones sufrieron vómitos, descomposturas y alergias en el rostro, por lo cual incluso, numerosos integrantes del sector tuvieron que seguir atendiendo con barbijos. “Fue horrible, porque directamente no se podía respirar”, indicó un turista argentino, que también estaba en la zona, retornando del Uruguay, tras el fin de semana largo.
Si bien se esperaba la comunicación oficial desde la empresa pastera, los primeros datos daban cuenta de una explosión en una de las calderas de la fábrica, por lo cual se paralizó la producción a raíz de los hechos. Otra versión indicaba que el problema habría sido en el tablero principal de la planta, lo que habría derivado en que las calderas no procesen correctamente los residuos y por ende comenzaron a eliminar los gases tóxicos que se fueron trasladando con el viento.
Varios de los funcionarios y empleados terminaron con náuseas en los baños del puesto fronterizo, mientras que otros tuvieron serios problemas de picazón en el rostro y en los brazos y manos, mientras iba pasando la nube tóxica, lo que se extendió por espacio de más de dos horas. La situación hizo incluso que buena parte del plantel de Migraciones, Aduana y varios de los integrantes de las fuerzas de seguridad de la zona continuaran trabajando con barbijos.
La situación se produce exactamente una semana después de la última marcha hacia el puente que une ambos países, organizada por la Asamblea Ambiental y Ciudadana de Gualeguaychú, en repudio al avance de las pasteras uruguayas. En el acto, la Asamblea Ambiental Gualeguaychú volvió a cargar contra el poder político y judicial, al cuestionar las indecisiones frente al accionar de la UPM Botnia y el avance de la justicia sobre el proceso a dos asambleístas; llamó a la ciudadanía a no bajar los brazos en la lucha y advirtió al gobierno sobre la posibilidad de volver a reclamar ante la justicia por el ecocidio al que se expone a la región. “¿Se necesitan muertos para reaccionar?”, inquirió.
Los asambleístas señalaron además que “estamos aquí para expresar que seguimos jugados en la defensa de la vida, para pedir que no se olviden del reclamo de Gualeguaychú y de los habitantes del la Cuenca de río Uruguay. Para recordar que hace 11 años venimos denunciando que el Uruguay violó y sigue violando el tratado de río Uruguay. Para gritar que Botnia UPM sigue contaminando y que junto a ella funciona Kemira, planta de producción de químicos de alta toxicidad y extrema peligrosidad”.
Fuente: Análisis Digital
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