Una ola de protestas estudiantiles paraliza cientos de escuelas en Francia
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El gobierno francés anunció el cierre de hasta 500 establecimientos educativos este lunes ante la escalada de disturbios, incendios y enfrentamientos que dejaron miles de detenidos y cientos de heridos en todo el país.
Francia atraviesa una de las mayores crisis de orden público de los últimos meses. Lo que comenzó el 17 de septiembre como una serie de reclamos estudiantiles por las condiciones edilicias y la falta de docentes en la región de París, se transformó en un conflicto nacional que afecta a más de 1.200 establecimientos.
Según datos del Ministerio de Educación, 24 escuelas fueron saqueadas o incendiadas desde el inicio de las movilizaciones. La violencia también alcanzó a las fuerzas de seguridad, con más de 600 policías heridos y cerca de 5.000 personas arrestadas, en su mayoría adolescentes. Ante este escenario, el gobierno confirmó que entre 400 y 500 escuelas permanecerán cerradas este lunes por falta de garantías de seguridad.
El jefe de la Policía de París, Patrice Faure, se refirió a la situación el sábado pasado y fue contundente sobre el estado de los disturbios: “El movimiento se encuentra fuera de control”.
La crisis también adquirió un fuerte tinte político de cara a las elecciones presidenciales de 2027. El primer ministro Sébastien Lecornu denunció la infiltración de sectores de la extrema izquierda en las protestas, acusación que fue rechazada por el partido La Francia Insumisa, liderado por Jean-Luc Mélenchon. Mientras tanto, el malestar se profundiza por el proyecto de presupuesto para 2027, que contempla un ajuste de 54.000 millones de euros, cifra que estudiantes y docentes consideran insuficiente para resolver las deficiencias estructurales del sistema educativo.
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