UNA PATRULLA DEL GUM EN EL LUGAR DEL HECHO
“Mirá vos”, fue la respuesta del gendarme Iván Darío Méndez al enterarse de que su presencia no figura en el acta policial confeccionada tras el incidente que presenció el pasado 7 de noviembre. Sólo uniendo las dos actas, la confeccionada por la seccional 10ª de la santafesina y el mensaje de tráfico que la Gendarmería emitió una hora después del hecho, se logra completar la historia de lo sucedido aquella tarde. En el acta policial no está el gendarme, el arma que portaba Alejandro Rossi y mucho menos el incidente en el que el jefe de seguridad encañonó al taxista. En el mensaje interno de Gendarmería está hasta la numeración de la pistola que esgrimió Rossi.
La cronología del incidente que traza el gendarme Méndez se inicia cuando estando fuera de la garita sobre el puente escuchó el impacto del choque. Se dio vuelta y vio a un hombre bajarse empuñando un arma. Acto seguido el hombre apuntó al otro chofer, que era un taxista. Bajó de su lugar de centinela y lo desarmó tras tres pedidos de que bajara la pistola Bersa calibre 40. Con el arma en el piso, el gendarme le ordenó a Rossi que corriera su camioneta, la que quedó obstruyendo el tránsito. Rossi lo hizo y llegó al lugar una patrulla de la Guardia Urbana Municipal que pasó, vio el accidente y se ofreció para controlar el tránsito. Luego llegaron una patrulla de Gendarmería y un móvil policial.
“Mientras Rossi estaba hablando por teléfono, llegó una camioneta de la GUM, pero como no tienen mucha experiencia su participación fue ahí nomás. Llegaron y me preguntaron: «Señor, ¿en qué lo podemos auxiliar?». Y como estaba sólo les dije si podían controlar el tránsito. «Hacelos correr, que no se pare nadie», les pedí porque estaba lleno de curiosos. Y me dieron una mano hasta que llegó la Gendarmería.
-¿Cuánto tiempo pasó solo en control de la situación?
-Quince minutos.
-¿Habló con el taxista?
-El taxista me decía que no sabía por qué lo había atacado.
-Cuando llegó la patrulla de Gendarmería, ¿qué hizo?
-Otro gendarme comenzó a tomar datos.
-¿Es normal que baje en todos los accidentes de tránsito?
-Tenemos que actuar porque somos funcionarios públicos. Esta es jurisdicción de la policía y actuamos como policía concurrente.
-¿Con quién habló de la policía?
-Creo que era (el subcomisario Abelardo) Chazarreta, pero no recuerdo bien el nombre. Después hablé con otro superior que estaba de civil, porque el comandante Carlos Alfonso Rodríguez (quien era el comandante de la unidad escuadrón Rosario-Victoria en ese momento) me dijo que le contara.
-¿El comandante del escuadrón de Gendarmería llegó al lugar?
-El comandante Rodríguez vino y fue el que hizo sacar al taxista del patrullero antes de que se lo llevaran. Al taxista le pusieron esposas y lo metieron en el patrullero. Y ahí mi jefe dijo: «¿Por qué lo van a meter preso?». Por intermedio de mi jefe le sacaron las esposas.
-¿Después qué hizo?
-Volví a la garita una vez que se fueron todos. El taxista se fue con un compañero que estaba con el auto. Como a los 20 minutos llegó una grúa y se llevó el taxi no sé a donde. De acá el taxista se fue en el auto del conocido.
-¿Qué pensó cuando vio el incidente?
-No da tiempo a nada. Lo único que procurás es que el tipo no haga macanas y que te dé tiempo a rescatar. Vos lo ves muy alterado y cuando vos estás en esto te das cuenta cuando alguien se está por mandar una cagada.
Este contenido no está abierto a comentarios

