UNA PERICIA AFIRMA QUE GRASSI TIENE EL PERFIL DE UN “DELINCUENTE SEXUAL”
La pericia fue ordenada por el Juzgado de Instruccion 1 de Santa Cruz en el expediente 37.306/2003 que investiga el presunto delito de abuso sexual cometido por el padre Julio Grassi contra un menor identificado como Luciano y que fue realizada en agosto del año pasado.
La pericia es parte de la prueba que el abogado defensor de los niños presuntamente abusados por el sacerdote, Juan Pablo Gallego, intentó presentar sin éxito en la audiencia previa al jucio oral efectuada el 22 de febrero último.
En el estudio se concluye que “muchas de las características comportamentales que posee Grassi están presentes en personas que han cometido un delito sexual”.
El informe psicológico asegura que las particularidades funcionales de la personalidad del sacerdote son propias “de una persona dependiente, compulsiva, con una característica estructural narcisista”.
También menciona la dificultad del sacerdote “en el control de sus impulsos y una tendencia a actuar sin considerar adecuadamente las consecuencias de su accionar”.
La evaluación fue realizada por la psiquiatra Susana Mendoza y el psicólogo Gastón Lucas Mendicoa, miembro del cuerpo médico forense de la justicia de Santa Cruz.
Gallego, junto con la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, anunció ayer que la Suprema Corte de Justicia Bonaerense investigará el accionar de los jueces del tribunal oral 4 de Morón, quienes, según el letrado, no permitieron su presencia en la audiencia peliminar al juicio oral.
“Hice una denuncia penal contra los miembros del tribunal de Morón por no permitirme ingresar a presentar los testigos y las pruebas en la audiencia del 22 de febrero, por la cual también solicité en la Cámara de Apelaciones de Morón la remoción de estos jueces”.
La Suprema Corte ordenó investigar la posibilidad de que integrantes del Tribunal hayan incurrido en parcialidades para beneficiar a Grassi, cuyo juicio oral y público tendría que comenzar el 3 de julio próximo.
Fuentes allegadas a la defensa del sacerdote dijeron que esa pericia efectuada en Santa Cruz “fue impugnada porque no participaron los peritos de parte de Grassi”.
Gallego precisó que en la denuncia penal que promovió contra los miembros del tribunal oral de Morón, “el secretario del juzgado Alejandro Fernández declaró que existía una orden de los jueces para no dejarme ingresar a la audiencia preliminar. Todo esto está en el expediente”.
El abogado destacó que con esta pericia “entiendo que el caso queda esclarecido, ya que hubo una acción premeditada de los jueces para no dejarme presentar esta prueba”.
Respecto del presunto retiro de su rol de querellante del menor identificado como “Gabriel”, el letrado negó que esto fuera así y dijo que toda esta situación confusa se originó a partir de noviembre del año pasado.
“A partir de esa fecha empezaron a pasar cosas raras en la causa”, dijo el letrado.
El juicio oral contra el padre Grassi tendría que empezar el 3 de julio próximo en los tribunales de Morón en los que se ventilará la causa abierta en octubre de 2002, cuando, a través de una cámara oculta, se difundieron testimonos de menores que contaban cómo habían sido abusados por el sacerdote.
Grassi en ese momento dirigía la Fundación Felices Los Niños entidad, dedicada a dar un hogar a todos aquellos menores abandonados por sus familiares o que estuvieran en conflicto con la Justicia.
Este contenido no está abierto a comentarios

