UNA PROTESTA AMENAZA AL SERVICIO TELEFÓNICO
Las comunicaciones de todo el país quedaron ayer al borde del colapso debido a un reclamo gremial encabezado por un grupo de trabajadores telefónicos que tomó los centros de transmisión nacional de Telefónica y de Telecom.
Anoche, tras una reunión en el Ministerio de Trabajo, las partes se comprometieron a retomar hoy el diálogo, pero la situación seguía siendo de máxima tensión.
Los trabajadores continuaban la ocupación de las sedes de interconexión de las empresas, donde se realiza el monitoreo de todas las redes de comunicación del país.
“El centro está tomado; no podemos controlar nada –dijo Eduardo Mirabelli, gerente de comunicaciones externas de Telefónica–. Cualquier acto fuera de lo normal puede producir una catástrofe que deje a la Argentina sin comunicaciones internas y totalmente aislada.”
Durante la tarde, las empresas radicaron denuncias penales contra los activistas, que recayeron en el juzgado federal N°3, a cargo de Daniel Rafecas, informaron a LA NACION los jefes de relaciones institucionales de las dos compañías privatizadas.
Por su parte, el vocero de Telecom, Pablo Talamoni, indicó que los manifestantes dejaron el país al borde de una crisis sin precedente.
Pasadas las 14, grupos de trabajadores nucleados en la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (Foetra) ocuparon los centros de Telefónica, ubicado en Corrientes y Maipú, y de Telecom, en Dorrego y Cabildo, donde se declararon en estado de asamblea permanente para exigir un aumento del 25 por ciento en los sueldos.
La extrema medida de fuerza fue el corolario de la huelga que iniciaron los trabajadores telefónicos el viernes último (y que, en principio, se extendería hasta mañana) que ya produjo complicaciones en los servicios de atención al cliente (112), de reparaciones (114) y de información de guías (110).
Al término de la reunión que terminó cerca de las 21, la secretaria de Trabajo, Noemí Rial, informó que las partes se comprometieron a acercar “propuestas y definiciones concretas” en el encuentro que mantendrán, hoy a las 15, en el Ministerio de Trabajo. La funcionaria destacó la voluntad de diálogo de ambos sectores, aunque subrayó: “No estoy de acuerdo con la toma de establecimientos”.
Compromiso
El secretario adjunto de Foetra, Claudio Marín, precisó anoche que “la gente se va a quedar en forma pacífica en los centros y se compromete a no complicar el servicio de comunicaciones”.
Pese a que, tras la reunión, fuentes del Ministerio de Trabajo intentaron suavizar el tono del conflicto e indicaron que las empresas se habían comprometido a no ratificar acciones legales por las medidas de fuerza, el vocero de Telefónica aseguró que la denuncia penal seguirá su curso y, lejos enfriar la situación, destacó que “el peligro crece proporcionalmente a medida que pasan las horas”.
Fuentes judiciales detallaron, por su parte, que el delito por imputar sería el de usurpación, por lo que la causa pasaría a la justicia de instrucción.
Los trabajadores amenazan con profundizar las acciones directas a partir de mañana, de no arribar en las próximas horas a una solución.
Sergio Sosto, vocero de Foetra, explicó que la empresa se había comprometido a discutir una recomposición salarial. Ante la falta de respuesta, siempre según Sosto, los trabajadores realizaron un paro con movilización el 3 del mes último. Al día siguiente, la cartera laboral dictó la conciliación obligatoria, que se extendió por cinco días más. Ante la falta de acuerdo, Trabajo otorgó una nueva prórroga, que los trabajadores no acataron.
Las compañías telefónicas destacaron su “constante voluntad de diálogo”, pero calificaron de “irracional” el pedido de los trabajadores. “Desde la devaluación, que ocasionó una inflación del 51%, los sueldos de los telefónicos se actualizaron en un 48 por ciento -puntualizaron en ambas empresas-. El salario promedio de un empleado telefónico es de 2000 pesos.”
Sosto dijo que el paro se cumplió ayer en todo el país con un acatamiento del ciento por ciento. Fuentes gremiales indicaron, además, que los técnicos de las empresas se plegaron anoche a las medidas de fuerza, por lo que los servicios telefónicos y de Internet que sufran desperfectos no podrán ser reparados.
Telecom también presentó, en la tarde de ayer, una denuncia penal en la justicia de Córdoba por el robo de cable de una fibra óptica que dejó sin servicio a la localidad de Toledo, a 15 kilómetros de la capital provincial.
En los edificios ocupados, donde anoche permanecían unos 70 activistas, convergen todas las comunicaciones de telefonía, télex, Internet y circuitos de clearing bancario. Lo que está en juego es, ni más ni menos, que la red de comunicación nacional.
Este contenido no está abierto a comentarios

