Una protesta de remiseros bloqueó el acceso a Ezeiza
Choferes de una empresa de remises decidieron ayer dirimir sus diferencias con sus empleadores cortando de a ratos la autopista Riccheri, a unos 500 metros de la entrada al aeropuerto internacional de Ezeiza. Los remiseros amenazaron con repetir hoy el bloqueo que, ayer, por momentos, obligó a algunos pasajeros a tomar sus valijas y caminar por la banquina para no perder sus vuelos.La protesta, que podría repetirse hoy, se inició pasado el mediodía. Los remiseros explicaron que su demanda consistía en "un aumento de un 40%" a la tarifa que la empresa Universalflet les paga por kilómetro recorrido. El corte de la mano que va al aeropuerto fue parcial: sólo en dos momentos resultó total.Cerca de las seis de la tarde, cuando los choferes avanzaron sobre todos los carriles, aparecieron unos 50 policías federales de la Guardia de Infantería, con la orden judicial de liberar el paso. "¿Consensuaron el retiro?", le preguntó Clarín a uno de los choferes. "Sí, nos ‘consensuaron’", respondió con ironía, señalando la fila de uniformados.Alejandro Poli, uno de los choferes, actuó como vocero de la protesta. "Nos pagan $ 0,45 el kilómetro recorrido, cuando otras empresas pagan $ 1,20", dijo. Agregó que "por la tarde iba a venir un delegado de la empresa para hacernos un ofrecimiento y nunca llegó". Otro chofer comentó que la empresa les debe "tres quincenas".Universalflet trabaja con varias compañías vinculadas al negocio aeronáutico, entre ellas Aerolíneas Argentinas, Intercargo y American Airlines. Un vocero de la empresa, que pidió reserva de su nombre, negó que paguen $ 0,45 el kilómetro, aunque no precisó cuánto abonan. "Esto es una maniobra para sacarnos clientes", explicó. También dijo que los remiseros son "autónomos", por lo que si no están contentos "pueden trabajar para otras agencias".El mismo vocero de Universalflet denunció que los choferes que no se plegaron a la huelga (calculó "unos 20") "fueron amenazados y a uno, mientras llevaba una azafata, le tiraron un auto encima".Los remiseros, a su vez, replicaron que "la semana pasada, un enviado de la empresa, armado, dijo que si no arreglábamos, nos iban a cagar a tiros".Hoy y mañana podrían continuar con las medidas. "Ya hablé con Pablo Moyano (hijo de Hugo), quien nos dio el apoyo de la CGT", dijo Alejandro Poli. No estaba claro anoche si la policía volvería a intervenir para impedir el bloqueo de la Riccheri.
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