UNA PROTESTA EN NEPAL TERMINÓ CON UNA BRUTAL REPRESIÓN POLICIAL
Miles de manifestantes marcharon por las calles de Nepal en contra del régimen del rey Gyanendra. Pero la marcha terminó de la peor manera: la Policía abrió fuego entre la multitud que comenzó a correr de un lado a otro para ponerse a salvo. Tres personas murieron y más de cien resultaron heridas, según los datos que maneja la cadena de televisión independiente Kantipur.
Los médicos del Hospital Modelo de Katmandú dijeron que tres personas murieron y 40 se hallaban en estado crítico con heridas en la cabeza, de balas de guerra o de caucho disparadas por la policía. Las fuentes hablaron bajo la condición de no ser identificadas.
El choque se produjo en el barrio de Kalanki, en el límite occidental de la capital nepalesa, dijo Kunjan Aryal, del grupo de derechos humanos INSEC-Nepal. “Nuestros voluntarios han recogido varios heridos y nos dicen que hay muchos heridos más que aguardan el rescate”, dijo Aryal en su oficina en el vecindario.
Las protestas masivas contra el régimen del rey Gyanendra han paralizado la ciudad. Soldados y policías patrullaban las calles con órdenes de disparar a cualquiera que violara el toque de queda, mientras miles de personas se concentraban en las afueras.
Los manifestantes marchaban hacia el centro de Katmandú desde distintos puntos, y miles de personas más realizaban un acto en Gangabu, fuera de la zona de toque de queda, bajo la mirada de policías y soldados. Un grupo de policías que bloqueaban el camino de ingreso trató de dispersar a la multitud con gases lacrimógenos, pero luego abrió fuego con municiones de caucho y también de guerra, según testigos de la escena.
Las autoridades dijeron que impusieron la queda de las 2 de la tarde hasta las 8 de la noche para impedir un acto de partidos opositores convocado para el jueves, con la asistencia prevista de decenas de miles, para reclamarle a Gyanendra libertades democráticas.
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