UNA RELACIÓN CERCANA CON LA ARGENTINA
La Guerra de Malvinas, el conflicto por el Canal de Beagle, las leyes por el divorcio y contra el aborto. Estos, junto a los derechos humanos y las críticas el modelo neoliberal de los ’90, fueron los puntos centrales que dominaron la relación del papa Juan Pablo II con la Argentina.
En los comienzos de su papado, Karol Wojtyla se puso al frente –con la designación como mediador del cardenal Antonio Samoré- del conflicto con Chile por el canal de Beagle. Oscar Montes, quien fue canciller durante la dictadura de Videla, fue el primer funcionario que se entrevistó con el Papa, en 1978.
Luego, Juan Pablo II superó una visita en plena Guerra de Malvinas, en 1982; criticó la aprobación de la ley de divorcio durante el radicalismo, y también –con énfasis en la corrupción y la impunidad- el modelo económico llevado adelante por el ex presidente Carlos Menem.
En materia de derechos humanos, casi dos años después de afirmar que en el Vaticano “aparece seguido el drama de las personas desaparecidas”, en 1980 –durante un viaje a Brasil-, recibió a un grupo de familiares de desaparecidos. Entre estos estaban las Madres de Plaza de Mayo.
Poco más de un año después, L’Osservatore Romano –órgano de prensa de la Santa Sede- lanzó una fuerte crítica a un comunicado militar que daba por muertos a los desaparecidos.
Ya en democracia, era tiempo del acuerdo sobre el Beagle y los roces con el radicalismo de Raúl Alfonsín por la ley de divorcio. En ese contexto, el Sumo Pontífice visitaba por segunda vez el país y era recibido en las calles por miles de personas.
Con el ex presidente Menem la relación fue complicada. El riojano lo apoyó en su lucha contra la ley de divorcio, pero durante su gestión tuvo que aguantar los reclamos del Papa por los ajustes neoliberales y la falta de equidad. Luego, en 1992, ambos se encontraron en el Vaticano, como una forma de recomponer la situación. Y a fines de 1993 Juan Pablo II le otorgó el Gran Collar de la Orden Piana. El mandatario lo apoyaba en su condena al aborto.
Con Fernando de la Rúa, la relación perdió intensidad y fue más sobria. Pero la crisis del 2001 hizo que el Vaticano, al igual que en los tiempos de Menem, volviera a reclamar igualdad social. También el ex presidente Eduardo Duhalde lo pudo visitar en el Vaticano, en 1999. Néstor Kirchner no llegó a reunirse con el Sumo Pontífice.
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