UNA SANTAFESINA EN EL CENTRO DEL INFIERNO
En dos días, tres civiles y ocho soldados israelíes murieron y las autoridades libanesas calculan que más de 55 personas perdieron la vida en su territorio desde el miércoles, entre ellos diez chicos y los cuatro miembros de una familia brasileña, oriunda de Foz de Iguazú. Por su parte, la comunidad internacional expresó su inquietud por la creciente violencia. También, EE.UU. señaló que “Israel tiene derecho a defenderse”, pero además habló de uso moderado de la fuerza. La Unión Europea y Rusia llamaron a Israel a la moderación. A su vez, el gobierno de Olmert apuntó contra Irán y Siria, como había hecho la Casa Blanca el día anterior. “Israel considera a Hamas y a Hezbollah, a Siria y a Irán, los elementos principales de un eje de terrorismo y de odio que no sólo nos amenaza a nosotros sino al mundo entero”, afirmó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí.
Esa es la terrible situación por la que atraviesa el Medio Oriente desde hace tres días, lo que pudo ser corroborado por Andrea Freedman, una santafesina que vive hace algunos años en Naharia, una de las ciudades más atacada en los últimos días.
A través de declaraciones radiales, Andrea fue el espejo del terror en la guerra.
Freedman comentó que desde el día de ayer, se encuentra junto a su familia y otros ciudadanos, viviendo en un refugio, ubicado en el subsuelo de un edificio.
“Estamos en un refugio desde ayer a la mañana, los estados de ánimo en general son de pánico e histeria”, al momento que remarcó que la situación para los habitantes naturales de la región es casi normal, pero para los foráneos “es nuevo y para nada agradable”.
“Hay llantos por todos lados, para nosotros es algo nuevo, pero para ellos que lo pasaron hace 6 años atrás es algo como más común. Ayer escuchábamos cómo caía una bomba y se oía claramente el silbido de la bomba, es algo terrible, no podemos dormir por los ruidos de los helicópteros, de las ambulancias, de la policía, esto es el infierno”, detalló.
Por otra parte, Andrea Freedman aseguró que están continuamente informados sobre las últimas novedades relacionadas con la guerra mediante los medios de comunicación y gracias a la información brindada por la policía local.
“Acá tenemos radio y televisión, que nos informa, pero además está la policía, que nos pasa datos continuamente”, comentó.
La santafesina que está viviendo en el Medio Oriente indicó que las únicas salidas del refugio permitidas son para bañarse e ir en busca de provisiones para el refugio.
“Podemos salir un rato para bañarnos, porque el refugio esta en los subsuelos de los edificios, subimos, nos bañamos y bajamos con comida, colchones, y cosas para refrescarnos, porque hace mucho calor y no hay aire acondicionado, solo algunos ventiladores”, relató.
“Hoy no hay supermercados, no hay nada, hay un régimen estricto para entrar y salir, es una muerte la ciudad”, dijo con absoluto terror, al mismo tiempo en que aseguraba que “se nos para el corazón, verlo por televisión es una cosa, pero vivirlo es otra, con la mano en el corazón, ruego por volver a casa, quiero estar ya en Argentina”, dijo con mezcla de desesperación y angustia.
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