UNA TREGUA CON LA CARNE
Sucede que en los meses fríos de otoño e invierno hay menos pasto en los campos y los productores aprovechan ese lapso para desprenderse de gran número de animales.
Esta situación explica en buena medida por qué las cotizaciones del ganado en el Mercado de Liniers no han logrado levantar cabeza a pesar de la reapertura parcial de las exportaciones de carne. Esa veda, que duró más de dos meses, tuvo un efecto devastador en los precios ganaderos, que bajaron casi 30%. Pero su impacto no llegó en la misma proporción a supermercados y carnicerías, que abarataron los cortes al consumidor apenas poco más del 5%, según el INDEC.
En este contexto, el mercado de Mataderos recibe últimamente una abundante oferta. Y desde principios de mes, el Indice Promedio cierra todos los días por debajo de 2 pesos por kilo vivo, en un rango que no se veía desde mediados de 2005.
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