UNA VECINA DEL BARRIO 29 DE ABRIL: “HASTA HACE UN MES, EL DISPENSARIO NO TENÍA AGUA CORRIENTE”
El barrio 29 de abrill, llamado también como “Villa Plastiquito”, debido a la fisonomía y el material con el que están construidas sus viviendas, es el lugar donde se registró la muerte de un niño de diez años por contraer hantavirus.
Las casas de este complejo las donó la Cruz Roja Alemana tras la reubicación de los inundados de distintos barrios santafesinos en esta zona de Altos del Valle. Cabe recordar que después de la inauguración del barrio, las propias autoridades municipales y provinciales eran las que recomendaban a los vecinos que se “colgaran” del tendido eléctrico, a raíz de la falta de una instalación correcta. Lo mismo sucedía con el servicio de agua.
María Soledad Alvarenque es una representante de un grupo de madres del barrio y se refirió al luctuoso hecho. “Cuando se inauguró el barrio eran todas promesas y maravillas, en ningún momento se cumplieron, lo único que tenemos es un dispensario que funciona de mañana, nos prometieron que íbamos a tener destacamento, guardería, cosas que hasta ahora no tenemos, no pasa el basurero, y justamente la raíz de este problema es la contaminación nadie se acercó después de la inauguración del barrio, sólo para las suestiones electorales” sostuvo la preocupada vecina.
En el lugar se alojan de 135 a 150 familias, lo cual totaliza más de 600 personas. Alvarenque, también sostuvo que “las obras que se están llevando a cabo son del Callejón Roca hacia el lado contrario a este barrio, en donde se ubican los inundados que pueden pagarlas, acá hay gente trabajadora, pero humilde al fin y al cabo”.
Como muestra del total abandono que sufren estos santafesinos por parte del estado, la vecina menciona que “la semana pasada se nos descompuso el cable al cual estamos colgados para tener electricidad, pero la EPE no quería venir, entonces tuvimos que juntarnos todos los vecinos, lo mismo queremos hacer para tener un teléfono público, porque desde donde estamos hasta la avenida hay cerca de 8 cuadras. Yo tengo un nene discapacitado, pero no puedo salir”.
El servicio de recolección de basura pasa a una cuadra, pero no por esta zona, “la gente tiene predisposición, pero no las autoridades”. El dispensario del barrio tiene una enfermera y un médico, pero hasta hace unos meses no tenía agua corriente. “Queremos que vengan los santafesinos que queremos mostrarles a todos cómo vivimos nosotros, no estamos pidiendo cosas de otro mundo”, sostuvo la vecina.
Sobre este tema, el sub secretario de Salud, Daniel Tardivo, fundamentó que este tipo de enfermedades proliferan en los lugares donde se manifiesta la extrema pobreza.
“No entiendo cómo sabiendo que la pobreza genera este tipo de cosas, no se hace nada, que lo que se está haciendo ahora no sea solamente por la muerte de este chico”, pidió Alvarenque. Ni siquiera alguien nos dijo “nosotros les damos los materiales, ustedes se encargan de poner el lugar en condiciones”, reclamó.
Tardivo también dijo que es la municipalidad de Santa Fe la que debe realizar la limpieza de los matorrales. “Debemos entender que esta es una enfermedad muy peligrosa”, recalcó el funcionario.
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