UNA VERDADERA PESADILLA
Una chica que ayer a primera hora de la mañana caminaba por Virasoro al 2900 para ir a su trabajo quedó atrapada en una odisea inusitada que la arrojó apenas un par de horas después violada y despedida de su trabajo. El culpable del inesperado calvario la raptó en la parada del ómnibus con la amenaza de un arma que, aunque nunca mostró, decía esconder en un bolsillo. En una casa abandonada, el captor violó a su prisionera, de 22 años, y luego, prolongó el sometimiento con dos decisiones tan desconcertantes como lo fueron la incredulidad de quienes desoyeron el pedido de auxilio de la víctima: el sátiro llevó a la chica a casa de su padre y luego hasta el trabajo, donde armó una pequeña escena y se hizo pasar por el novio despechado cuando ella lo denunció ante sus patrones de haberla ultrajado. Lejos de solidarizarse, también los dueños del negocio donde la mujer trabajaba desde hacía dos días optaron por la versión del desconocido. Según la versión oficial, la despidieron descerrajándole 20 pesos por los servicios prestados y dejaron escapar al maniático para eludir cualquier posibilidad de problemas. Agentes de la comisaría 6ª atraparon al violador a las 11.30, cuatro horas después, en una casa cercana a la escena del abuso. El detenido en cuestión es un ex convicto de Coronda cuya identidad remite a un legendario cantor de tangos.
La joven radicó ayer la denuncia en el Centro de Atención a la Víctima de Delitos Sexuales de la policía, en Italia al 2500. De acuerdo a la versión del comisario Oscar Rendo, titular de la seccional 6ª, la investigación que encaró aquella dependencia indica que el acusado podría estar envuelto en dos o tres casos anteriores que tuvieron igual modus operandi, que sucedieron en esa zona y de mañana.
Ayer a las 7.30, cuando la víctima caminaba rumbo a su trabajo como empleada de comercio en la zona de 3 de Febrero y avenida Francia, un desconocido la detuvo en Virasoro y Riccheri, primero para preguntarle la hora. De repente manoteó la cartera, que ella resignó diciéndole que se la llevara nomás, que total no tenía nada de valor. El agresor, entonces, la amenazó de muerte con el bulto de un arma que decía tener en el bolsillo del abrigo y la forzó a que lo acompañara. Según la denuncia policial, caminaron siete cuadras, hasta Uruguay y Francia. Allí la obligó a entrar a una casa abandonada. Adentro, mientras le apoyaba un objeto metálico en la sien, que la víctima supuso un revólver, el hombre la violó.
Aún bajo la amenaza de matarla, el violador –tal como relató la policía– llevó a la muchacha hasta una casa en pasaje Viena al 3000, donde vive su padre, a quien le presentó a la rehén como su nueva novia. La misma treta repetiría una hora después frente a los compañeros de trabajo de la chica, contó el comisario Rendo.
A las tres de la tarde de ayer, un agente de la 6ª ya le tomaba las impresiones digitales al sospechoso detenido, quien respondía preguntas de sumario con la mano derecha extendida sobre una almohadilla mojada de tinta y la izquierda sujeta a unas esposas. Hamacaba la mirada torva entre los ojos que lo contemplaban y el policía que le tomaba las impresiones. Tenía el rostro salpicado de lastimaduras secas que le hinchaban los labios y los pómulos.
Según Rendo, el abusador le dijo a su cautiva que la acompañaría al trabajo, y le explicó que el origen de las heridas que le deformaban el rostro eran secuelas de un ataque que había sufrido de los vecinos de un Fonavi al que entró a robar. Y le añadió a la joven ultrajada que estaba muy jugado con la policía, como para intimidarla con tal de que no lo denunciara. El sujeto completó su estrategia acompañándola hasta el trabajo. No se dijo en qué vehículo.
Al llegar ahí, en Francia y 3 de Febrero, ella les pidió a sus jefes que retuvieran al tipo y llamaran a la policía porque acababa de violarla. Pero el joven, lejos de amedrentarse, soltó un “¡¿Cómo me hacés esto!?”, mientras disfrazaba la situación como si se tratara de un conflicto sentimental entre novios. Los patrones de la joven se acoplaron involuntariamente a la treta del violador, según se desprende del relato policial, y no quisieron líos. Le dieron 20 pesos a la flamante empleada por su trabajo del día anterior y la despidieron. El falso novio herido ya había emprendido la retirada.
Agentes de la Comisaría de la Mujer y de la seccional 6ª detuvieron al sospechoso en base a la descripción de la víctima y de los lugares referidos. Se trata de un ex presidiario que suele cuidar coches en el Parque de la Independencia. Estaba en una precaria vivienda de Uruguay al 3300. Allí encontraron la ropa que usó al cometer la violación y otros elementos que la policía secuestró para aportar pruebas a la causa.
Entrenado en las lides del delito, de acuerdo al relato de fuentes de la seccional 6ª, el agresor se había quitado las ropas que usó temprano en la mañana. También se informó que el muchacho es un ex convicto del penal de Coronda, donde purgó una pena por robo calificado. La causa está en estos momentos en manos del juez de Instrucción de la 3ª Nominación Luis María Caterina.
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