UNA VÍCTIMA POR LA EMERGENCIA HÍDRICA QUE NO ESTÁ OFICIALIZADA
El doctor Leonardo R. Salim certificó la muerte de Ochoa: “Paro cardiorespiratorio, shock cardiológico”. La mujer sufrió una insuficiencia cardíaca en la escuela Falucho, donde funcionó un centro de evacuados. Según su historia clínica, no tenía registros de afecciones coronarias, al menos en los últimos diez años.
Los familiares de Ochoa contaron lo sucedido a los agentes de la Seccional Sexta de Policía. Los efectivos giraron las actuaciones policiales al Ministerio de Gobierno. María Elena quiso saber el estado de esas actuaciones elevadas a la cartera gubernamental. Le informaron que estaban al estudio de los funcionarios y le confirmaron la no inclusión de Ochoa en la nómina oficial de víctimas oficializadas. Le sugirieron que eleve una nota al Ministro y que adjunte toda la documental relacionada con el deceso. Cosa que, aún, no hizo.
Por lo pronto, Shaffer se presentó espontaneamente en LA CASA DE LOS DERECHOS HUMANOS, ubicada en la ciudad de Santa Fe y relató, entre otras cosas, cómo se inundó, cuánta agua entró en su domicilio, dónde se evacuaron y cómo y en qué circunsatancias falleció su madre, Luisa Ochoa.
El formulario, donde consta parte de lo vivido por Schaffer, fue confeccionado por Julia Gaitán el 10 de noviembre y autenticado por la firma de la persona que aportó el testimonio.
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