UNAS BOMBAS FALSAS CAUSARON ALARMA EN VIENA, A POCAS HORAS DE LA LLEGADA DE BUSH
Cuatro falsas bombas causaron hoy alarma en el centro de Viena, horas antes de la llegada a la ciudad del presidente estadounidense, George W. Bush, aunque las autoridades austriacas aseguraron que la acción no tiene un “trasfondo terrorista islamista”.
Los artefactos sospechosos, en su mayor parte compuestos de latas y cables, fueron encontrados cerca del Hofburg (palacio imperial), donde se reunirá el presidente con sus homólogos de la Unión Europea (UE), del hotel en el que se hospedará Bush y en la carretera del aeropuerto a la ciudad.
Las zonas fueron ampliamente cercadas por la policía, que detonó algunos de los artefactos de forma controlada y abrió otros para descubrir que era falso. La policía aseguró que ninguno de los artefactos supuso un peligro en momento alguno.
Según el portavoz del Ministerio del Interior, Rudolf Gollia, se ha hallado un texto en una de las bombas falsas. Aunque no quiso revelar el contenido exacto por “motivos tácticos”, dijo que el mensaje hacía una referencia clara a la visita de Bush.
Gollia dijo que los responsables de fabricar y colocar los artefactos falsos podrían ser encarcelados hasta seis meses por simular un acto criminal.
El presidente estadounidense llegará esta tarde para participar en la cumbre anual entre su país y la UE. Para la breve visita han sido tomadas grandes medidas de seguridad por temor a atentados. Numerosas calles fueron cerradas al tráfico desde esta mañana, al igual que la zona donde se reunirán los mandatarios y el hotel de Bush.
El director general de Seguridad Pública, Erik Buxbaum, calculó el coste de toda la operación durante las casi 22 horas en que Bush estará en Viena en un millón de euros (1,2 millones de dólares).
Entre los temas de política exterior del encuentro se encuentran el programa nuclear iraní, así como la situación en Cercano Oriente. Los diplomáticos en Bruselas dijeron en vísperas del encuentro que las relaciones transatlánticas se han recuperado tras los conflictos surgidos por la guerra de Irak.
En materia económica, ambas partes quieren intentar hacer más por la seguridad del abastecimiento energético. Tanto Estados Unidos como la UE dependen fuertemente de las importaciones de petróleo y gas de Cercano Oriente, Africa y Rusia. El problema se agudiza por el hecho de que cada vez aumenta más el “hambre energético” de China y la India.
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