UNIFICARÁN LA FORMA DE EVALUAR EN TODAS LAS SECUNDARIAS DEL PAÍS
A las conocidas dificultades de superpoblación, deserción, insuficiencia en los aprendizajes y en la formación docente que complican la educación media argentina se suman, hoy en día, las enormes diferencias con que cada provincia evalúa a sus estudiantes. Mientras en algunos distritos la nota mínima es 7, en otros se aprueba con 6. Además, algunos evalúan en forma cuatrimestral, mientras otros lo hacen bimestral o trimestralmente.
“En realidad, cada distrito ha seguido criterios técnicos diferentes —confió a Clarín el profesor Alberto Sileoni, Secretario de Educación de la Nación—. Pero, aunque ninguno sea mejor que el otro, tantas diferencias (ver Un esquema…) dificultan la aplicación de planes, presupuestos y acciones conjuntas destinadas a reposicionar nuestra educación”.
Además, esta diversidad funciona como una especie de ‘aduana’ que los chicos deben sortear si necesitan mudarse de provincia o distrito, enfrentando equivalencias y trabas burocráticas.
Para ordenar este contradictorio cuadro, el Consejo Federal de Cultura y Educación (organismo que nuclea a los ministros provinciales del área) se reunió la semana pasada en la sede porteña del Ministerio de Educación. El objetivo: unificar los sistemas de evaluación, promoción, equivalencias y acreditación del nivel medio (EGB 3 y Polimodal o escuelas secundarias) de todo el país. De esta forma se busca, además, reordenar una situación surgida, según Sileoni, “en el momento en que se realizó la transferencia de los servicios de educación a las provincias”.
Con este objetivo y un consenso infrecuente, los ministros provinciales elaborarán una propuesta de unificación que tiene fecha límite de entrega: el 30 de septiembre. El esquema final admitirá uno o a los sumo dos criterios calificatorios para todo el territorio nacional, que deberán resolverse en un único esquema temporal (cuatrimestral, bimestral o trimestral).
Sin embargo, para que se pueda calificar (y exigir a los alumnos) en forma uniforme en todo el país, será preciso garantizar que todos los chicos —más allá de diferencias sociales y regionales— aprendan lo mismo: aunque uno estudie en una escuela rural y otro en las zonas urbanas más privilegiadas. Para ello, se deben terminar de definir los llamados “aprendizajes prioritarios”: aquellos núcleos o conocimientos que sí o sí los estudiantes argentinos deberán saber para promocionar cada período. Pero estas definiciones sobre matemáticas, lengua, historia, geografía, sociología, física y química, no estarán listas antes de fin de año.
El objetivo de máxima es —co mo afirma Sileoni— “superar el esquema de la escuela media como mero lugar de contención y volver a instalar la enseñanza en el centro de nuestro trabajo”. Para lograrlo, tanto el Ministerio nacional como algunos ministros provinciales apuestan a una combinación de estas medidas con otros planes nacionales: el sistema de becas o el financiamiento de programas universitarios destinados a la escuela media, entre otros. También será fundamental el mejoramiento de la financiación educativa y la formación docente (Ver “Proyectos…”), dos objetivos anunciados esta misma semana desde el Consejo Federal.
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