UNIÓN NO JUEGA MAÑANA ANTE CHACARITA.
Chacarita-Unión, que debía jugarse mañana por la 11ª fecha del Clausura, también fue postergado a causa de las devastadoras inundaciones que afectan a Santa Fe. Ayer la AFA decidió que se jugara el viernes 16.
Más allá de esa cuestión previsible y secundaria, sobresale la historia de los jugadores de Unión que viven en la capital santafesina. El plantel estuvo ayer en Buenos Aires, por la tarde se entrenó en Vélez y por la noche, con la postergación del encuentro ante Chacarita ya confirmada, volvió a Santa Fe. Clarín habló con Diego Olivera, el lateral izquierdo titular del equipo, que contó sus padecimientos. “Con mi familia la pasamos muy mal. Mi señora y mis dos hijos (de 1 y 5 años) ahora están viviendo en la casa de mi suegro, porque el agua tapaba todo en la nuestra. Yo vivo en el barrio La Florida, a dos cuadras del Hospital de Niños, y la planta baja del edificio está inundada. Algunos vecinos se quedaron haciendo guardia todas las noches, porque varios delincuentes querían ocupar los departamentos vacíos. La primera noche estuvimos en vigilia, poniendo bolsas de arena. Al otro día, pudimos salir del lugar en la lancha de un vecino. En el plantel hay varios afectados más, como Julio Valli (se quedó en Santa Fe), Eduardo Trípodi (el arquero suplente), Marcelo Mosset, Diego Peirotti (un juvenil), la novia de José Parmigiani y los propios utileros. Todos viven en los barrios inundados. Mañana (hoy) quiero volver a mi casa sí o sí”, relató Olivera, con dolor.
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