Liga Profesional
Unión perdió 2 a 0 ante Belgrano
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El equipo de Leonardo Madelón cayó y se despidió del Torneo Apertura en los cuartos de final.
El Tate cayó ante un Belgrano que lo superó en todos los aspectos del juego. En el primer tiempo aguantó el 0 a 0 gracias a Mansilla. Pudo emparejar algo en el arranque del segundo tiempo, pero los goles de Sánchez y Hernández le dieron la ventaja merecida a los cordobeses. Un 2 a 0 inapelable.
Nada por aquí, nada por allá. ¿Dónde se quedó ese Unión fuerte, de personalidad, sólido en defensa y contundente en ataque que le ganó a Independiente Rivadavia? Justamente ahí, en Mendoza. Unión no jugó bien, no defendió bien, perdió varios de los duelos individuales, fue superado en todos los aspectos del juego. Y se le terminó el sueño que se había fundamentado en ese muy buen partido que hizo en Mendoza y que no pudo repetir, ni ahí, ante Belgrano.
Si el primer tiempo no terminó con victoria de Belgrano fue, sencillamente, por la extraordinaria actuación de Mansilla, el arquero de Unión. Sus atajadas fueron determinantes para evitar que la superioridad de Belgrano se traduzca con una ventaja en el resultado. Porque Belgrano dominó a partir del buen trabajo de Zelarayán, con Rigoni y González Metilli abiertos por afuera y complicando a los laterales de Unión.
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Le costó muchísimo hacer pie y acomodarse en la cancha a Unión. Algo consiguió allá por los 20 o 25 minutos. Pudo adelantarse e intentó un par de avances por el costado derecho, por donde Palacios (estacionado en ese sector durante todo el primer tiempo) apareció en mayor medida que Cuello, pero sin desequilibrar en velocidad o habilidad a un Sporle que lo esperó bien y que tuvo la ayuda de Lisandro López o de alguno de los dos “5”, que hicieron un buen partido, no solo colaborando con sus compañeros de defensa sino apretando para tratar de robar la pelota sobre la misma salida de Unión.
Eso también hizo que Unión no pudiera adelantarse ni progresar en el terreno: el hecho de no conseguir construir juego con espacios para el manejo de la pelota. Pittón y Profini se vieron por momentos avasallados con la movilidad de los volantes, sobre todo por Zelarayán, que apenas dominaba la pelota y levantaba la cabeza, enseguida observaba el desprendimiento de alguno de sus compañeros del medio o del propio “Uvita” Fernández, que arrancó bien y que de a poco fue absorbido por la defensa rojiblanca.
Del medio para arriba, Unión generó algunos tiros de esquina, tuvo mucha generosidad en el despliegue y algunas pelotas ganadas de arriba por Estigarribia y punto. No hubo desbordes por afuera, tampoco precisión cuando se pudo avanzar en el terreno y no se generó ninguna jugada clara de peligro frente al arco de Thiago Cardozo. Muy diferente panorama al que se generaba en el otro arco, con un Mansilla que se atajaba todo (el remate cruzado de González Metilli en el arranque y el mano a mano al “Uvita” Fernández fueron las más peligrosas, pero no las únicas en las que tuvo que intervenir con sumo riesgo para su valla).
A propósito de Estigarribia, luego de un cabezazo que se fue desviado en un córner bien ejecutado por Palacios, se produjo un corte en uno de sus arcos superciliares. Aguantó todo el primer tiempo, pero jugando con la incomodidad propia de un vendaje. Por momentos parecía que se iba a producir la modificación, pero terminó aguantando el primer tiempo mostrando poca peligrosidad, al igual que Tarragona, aunque a favor de ellos, el hecho de no haber recibido juego claro de parte de sus compañeros.
Del vestuario volvieron distintos. Unión arrancó mejor el segundo tiempo, manejando más la pelota, adelantado en el terreno e impidiendo que Belgrano se rearme. Estigarribia tuvo la más clara antes de los 15 minutos, luego de un lindo pase de Palacios, que alcanzó a desviar Cardozo. Allí, por esa supremacía de Unión en el reinicio del partido, Zielinski sacudió su banco de suplentes y metió tres modificaciones (entraron Falcón, Hernández y Gutiérrez) para intentar la vuelta al dominio que había perdido en ese arranque del complemento.
Cerca de los 20 minutos llegó el gol de Belgrano, en un momento en el que el partido se había equilibrado con los cambios que metió Zielinski. Fue un córner de Rigoni, pasado, que Adrián Sánchez capitalizó con un cabezazo desde bastante lejos que se metió junto al poste derecho de Mansilla, que se había atajado todo en el primer tiempo y no pudo desviar este cabezazo desde una distancia apreciable. Enseguida, Madelón incluyó a Menossi y al Rayo González por Profini y Cuello (de escaso aporte) para buscar más fútbol y profundidad.
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A Unión le costaba reaccionar y rearmarse. Mientras tanto, Belgrano volvía a complicar con Rigoni desequilibrando por el sector izquierdo de la defensa tatengue y en un desborde por izquierda, metió el pase al medio que empalmó Zelarayán con un remate que salió rozando el poste derecho. Fue la última del “10”, porque ingresó el “Mudo” Vázquez en su lugar.
Faltando menos de 10 minutos, salieron Estigarribia y Mauro Pittón para los ingresos de Fragapane y Diego Díaz, más tarde el de Solari por Vargas y una clara para Unión (centro de Fragapane y remate de Ludueña que fue a las manos del arquero). El error de Maizon Rodríguez en el final, con todo el equipo volcado en ataque, más la cabeza pensante del Mudo Vázquez para ponerle el pase en el momento justo a Hernández para no dejarlo en posición adelantada, puso el 2 a 0 definitivo y merecido para Belgrano.
Unión no fue el equipo concentrado, fuerte, de personalidad, solidez y contundencia que se vio en Mendoza. Fue otro Unión, superado en todos los aspectos del juego, que ni siquiera logró emparejar, con la entrega física, el mejor juego del rival. Si logró aguantar hasta los 20 minutos del segundo tiempo con el marcador en blanco, fue sencillamente por la gran actuación de su arquero. No alcanzó. Fue muy poco lo que el equipo dio. Faltó juego, no se generaron situaciones de gol ni tampoco apareció esa capacidad de lucha que se le vio en los momentos complicados ante Independiente Rivadavia. De ese Unión de Mendoza, no fue casi nada a Córdoba.

