UNIÓN PERDIÓ ANTE EL PORVENIR
En el partido no había pasado nada hasta los 27 minutos de juego. Es más, si uno hacía un balance de esa casi media hora inicial, podía advertir que Unión, sin lastimar, es cierto, había logrado tener la pelota en su poder, jugando lejos de su arco.
Pero cuando estaba por caer un centro sobre el área que no traía inconvenientes para el visitante, de manera inexplicable e infantil, Roberto Trotta le pegó un codazo a Fabián Bustos.
El resultado: dejó a su equipo con un hombre menos por más de una hora, y le dio la chance al rival de ponerse en ventaja en un partido que aparecía como complicado para los de Pascutti.
Sebastián “Patota” Morquio no desaprovechó la oportunidad y con un remate fuerte, al medio, abrió el partido para El Porvenir.
De ahí en más, fue todo del local. Unión no pudo acomodarse en el partido, pese a que Silguero, en el entretiempo, decidió el ingreso de Renzo Vera en lugar de Sebastián García, para rearmar la línea de cuatro en el fondo.
El empate de Marcos Bolzán fue una excepción dentro del encuentro. El volante armó una jugada de otro partido, se sacó tres hombres de encima y con un zurdazo cruzado puso las cosas 1 a 1.
El local, sin desesperarse, empezó a buscar la victoria utilizando con inteligencia el hombre de más que tenía en el campo de juego.
Por su parte, Silguero, extrañamente teniendo en cuenta su obsesión por la táctica, dejó en cancha a los dos hombres de punta, que casi no entraron en juego, por lo que el mediocampo tatengue, en inferioridad numérica, fue superado con facilidad.
Es cierto, con el resultado puesto, es fácil arriesgar soluciones: pero en el encuentro ante Ferro, ganando 1 a 0 y también con un hombre menos (también por una expulsión infantil de Trotta), había decidido resguardar su arco, armando una línea de cuatro en el medio y dejando un sólo hombre en ataque.
En aquella ocasión, Unión logró su objetivo: cerró el partido, le dificultó los avances a su rival y consiguió el resultado que buscaba.
Esta vez el entrenador prefirió dejar las cosas como estaban y el local tuvo mayor libertad para atacar. Tanta, que convirtieron a Nicolás Tauber en la figura del encuentro.
El gol de Couceiro se veía venir, era una consecuencia lógica del trámite del partido; el 3 a 1 llegó a través de un cabezazo de Bustos, inatajable para el arquero.
De todas maneras, más allá de la derrota, cabe destacar que Silguero consiguió 11 puntos sobre los 18 que disputó.
Habrá que ver cual es la sanción que el Tribunal de Disciplina le da a Roberto Trotta. Y también si el cuerpo técnico, la Comisión Directiva o sus propios compañeros logran calmar al experimentado zaguero, que se hizo expulsar de manera insólita dos veces en el torneo. Y esta vez, costó una derrota.
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