Unión goleó y se quedó con el clásico
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Con tantos de Emanuel Brítez, Franco Soldano e Ignacio Malcorra, el “Tatengue” se impuso 3 a 0 en el “Cementerio” de los Elefantes”. El partido estuvo detenido por disturbios de los hinchas de Colón.
En un contexto conmovedor Colón y Unión disputaron el clásico de la octava fecha en el Brigadier General Estanislao López. La multitud que colmó el Cementerio de los Elefantes y las banderas largas que decoraron a las tribunas representaron un espectáculo extra en el derby de Santa Fe.
Por la calidad de Alan Ruiz, la experiencia de Pablo Ledesma y la calidad de Mauricio Sperdutti el Sabalero se adueñó del pleito. En cambio, el Tatengue apostó por las proyecciones de Bruno Pittón y los remates de media distancia de Ignacio Malcorra para intentar sorprender a Jorge Broun.
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La polémica de la tarde se produjo unos instantes antes de que se vayan al descanso. Una combinación entre el ex San Lorenzo y el volante con pasado en Boca hizo delirar al público local, pero Fernando Espinoza invalidó el gol por una falta sobre Nereo Fernández. El árbitro tuvo que apoyarse en sus colaboradores para justificar la nulidad del tanto.
La desconcentración que generó el fallo llevó al conjunto de Leonardo Carol Madelón a silenciar al estadio. El tiro de esquina ejecutado por Malcorra y el anticipo de Emanuel Brítez dejaron sin posibilidades a Fatura. Una situación similar a la que aconteció en el inicio del segundo tiempo. Otra asistencia del ex Aldosivi, en este caso para Franco Soldano, estiró la ventaja de Unión.
El desorden del combinado de Darío Franco tocó fondo cuando Nelson Acevedo encaró por el centro y buscó habilitar a Lucas Gamba. La inoportuna mano de Osvaldo Barsottini concluyó en el penal que convirtió la figura del Tatengue. La goleada despertó el caos en la hinchada de Colón.
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Los inadaptados que habitualmente van a las canchas arrojaron constantes cascotes con la intención de suspender el encuentro. La razón por la que siguió el duelo no tiene ninguna explicación.
Con un desenlace desnaturalizado, el clásico se diluyó en centros constantes sobre el área de Nereo Fernández. La actitud de los simpatizantes opacó, una vez más, el brillo del fútbol. La violencia le ganó al folclore.
Fuente: Play Fútbol. Infobae
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